| La sorpresa dá puntos a favor en cualquier
situación.
En un cortejo, que tiene las posibilidades de convertirse
en una relación abusiva entre un hombre y
una mujer, hay muchas sorpresas para la mujer.
Ella encuentra mucha atención centrada en
su persona. Mucho más de que nunca imaginó.
Y una gama de amabilidades (pequeñas y grandes)
que se le ofrecen casi de inmediato, a las que no
está acostumbrada. Acompañarla, hacer
mandados, ocuparse de problemas difíciles
o de ayudas diarias que parecen tediosas. Una mujer
siente que eso de telenovela, novela rosa, Hollywood…
le está pasando. Se siente afortunada, deslumbrada….
Y él no desaparece, está ahí,
a su disposición (y todas sus amigas que
decían que los hombres no querían
comprometerse…¡¡¡.
Encuentra sus repetidas llamadas al celular: halagadoras¡,
sus preguntas interminables sobre detalles de su
vida como que, finalmente ¡alguien se ocupa
de ella. Los celos, cómo, ¿acaso no
todos tienen celos?. Quién pude decir que
no son una muestra de amor. Y esas pequeñas
críticas a las amistades, a la familia o
a sus actividades es simplemente interés
por ella. Y ella quiere ser sensible.”Sensible”,
mezcla compleja y contradictoria… una verdadera
mujer debiera acercarse a todo sobre un basamento
emocional. La curiosidad intelectual, las preocupaciones
pragmáticas, o el análisis filosófico
debieran llegar, si llegan, sólo después
de haber navegado su flujo de sentimientos. Según
pasa el tiempo, aprende a llegar hasta donde puede,
siempre tomando por el camino principal de complacer
al hombre. Un falso movimiento puede arruinar todas
las posibilidades. El es crítico con todas
las demás mujeres. Dice que hasta ahora no
había conocido nunca a una mujer verdaderamente
no p…. Cuenta anécdotas: de alguna
mujer que lo traicionó….Y que de ella
espera todo lo mejor de la tierra. Su vida empezaría
con ella.
|