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Artículos |
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APRENDIENDO
LA CULTURA DE LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER |
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Por Lic María
Cristina Vila |
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Abusos
emocionales y económicos, golpes y violaciones
a mujeres, maltratos. Acertó. Son estos los
componentes más mostrados hoy desde las pantallas
del cine y la T.V. Pero superaron sus límites
y tienen mayor presencia en los medios gráficos
y la literatura. Las estadísticas de que disponemos,
confirman lo expresado, pero en un set sin vueltas,
sin posibilidad de otro ensayo, la vida al descubierto,
personas de carne y hueso. No lo olvide. |
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No
existe ya relato que carezca de un capítulo
"erótico"; no existe ya eroticidad
sin violación. Elemento al parecer imprescindible,
si de vender y consumir se trata. Pero ahora usted,
lector, tiene frente a sí quizás un
mal negocio: descubrir y entender algunas modalidades
abusivas hacia la mujer y analizarlas. No es poca
cosa. Puede ocurrir que al comprenderlas desde otra
dimensión, tal vez, merme o inutilice su empleo
como elemento de fantasía excitante.¿Es
un riesgo? Puede también suceder, quizás,
que espeje la propia vida de una manera que uno no
quisiera. Sólo quizás. Pero existe.
Ya advertidos, luz...,amigo lector,...acción!:
" Dormir con el enemigo" . Se impone una
renuncia a lo que pensamos y sentimos, se impone una
lectura que probablemente complicará la existencia,
pero sin duda se añadirá un sesgo diferente
en nuestra conversación, habrá un "look"
sutil, actualizado, datos que se apuntan y se suman
a esta nueva instancia del debatir... Por eso, por
favor , luz... y acometamos , entonces , la empresa.
Quien alguna vez es, o ha sido, interlocutor
de una mujer sobreviviente (golpeada, acosada, violada, sobreviviente de un incesto) no puede escapar de
sentir un asombro angustiante , cierta impaciencia,
la sensación de estar frente a un enigma, un
laberinto, muchas emociones. Ocurre que estas mujeres
casi siempre se culpan a sí mismas de lo que
les ha ocurrido , disminuyen la importancia de los
hechos que les han pasado , ahogan la bronca y su
deseo de venganza hacia el atacante. Sistemáticamente
quieren olvidar. Se sienten incapaces de luchar contra
el agresor o de poner límites y , generalmente,
no pueden o les es muy difícil denunciar a
quien las ha agredido.
El incesto, la violación y
los golpes no convierten a las mujeres en amazonas.
Pero tampoco en seres que odian a los hombres. Si
la mujer ha sido golpeada, sólo atina al intento
de detener la agresión de su pareja en la ilusión
de que no volverá a ocurrir; si ha sido víctima
de una violación se culpa a sí misma
por no haber sido suficientemente cuidadosa, por no
haber sospechado; si ha sido víctima de incesto
dice que más allá de todo ella sabe
que su padre la quiere. Pocas de estas mujeres están
enojadas con los hombres que las han victimizado.
Pueden responsabilizarse a sí mismas, pueden
sentirse avergonzadas, pero no acusan unánimemente
a sus victimarios...
En "Un tranvía llamado
deseo", Stanley Kowalsski es un animal sexual.
El típico macho sin remordimientos. Cada uno
de sus actos de exhibición de virilidad es
ubicado por Tennesse Williams en el reino de la fuerza
bruta inevitable, de un yo que funciona como parte
de los apetitos corporales. El protagonista es un
"Verdadero Hombre", seguro, competitivo,
orgulloso, físicamente fuerte, sexualmente
activo.
Habiendo sido golpeada por Stanleyl,
su esposa Stella lo espera , lo desea y defiende frente
a su hermana el aceptar los golpes. Blanche Du Bois
quiere que se rebele: "Pero hay cosas que pasan
entre un hombre y una mujer en la oscuridad, ese tipo
de cosas que hacen que todo lo demás parezca
sin importancia." El célebre relato de
Williams logra, una descripción convincente
de la mujer refinada, cuya sensibilidad y gustos no
le significan nada en contraste con las noches de
pasión que pasa con su esposo .Williams persistentemente
parodia los refinamientos de las damas, sus pretensiones
de civilización y cultura frente a la voracidad
de sus apetitos sexuales. El tratamiento mordaz de
los deseos sexuales femeninos podria inducir a la
reflexión, no explicitada,: " le gustará...
(que la golpeen)" .
Es difícil precisar los límites
en los que los sentimientos de amor y deseo sexual
de hombres y mujeres persisten: ¿hasta la rutina?,
¿hasta el desencanto?. Para muchas hasta los
golpes. El END del romance, empujado por la violencia
emocional, física y/o sexual, llega siempre.
El "hasta" se termina. Hay un Aún
impreciso, hay un umbral dudoso. Esos finales sin
amor, sin deseo, sólo con hiel en el alma,
no tienen Williams que los divulguen.
Los sentimientos femeninos parecieran
no ser legítimos por sí mismos .A pesar
de la divulgación y de la educación
realizada po los sexólogos, es infrecuente,
por ejemplo, que desde el imaginario social las mujeres
privilegien su atracción sexual por un hombre
frente a otras formas definitorias de su relación
con él. Los personajes femeninos de Williams,
por ejemplo, tienen algo de ridículo en sus
elecciones de vida, ¿porque son elecciones
sexuales de mujeres?
Para lograr un tipo de vínculo
estable (el matrimonio) ni hombres ni mujeres privilegian
la sexualidad, y menos las mujeres. Hasta el "encanto"
tiene su lógica ("tea for two and two
for tea, a boy for you and a girl for me", cantaba
sensatamente Sinatra anunciando la continuación
del romance en hogar ).
Cuando una mujer descubre (si hay
que descubrirlo porque los mecanismos de negación
impiden la percepción de lo doloroso en forma
inmediata) que que es agredida en su vínculo
de pareja , trata de renunciar a los sentimientos
amorosos y de atracción física por ese
hombre, pero no le es fácil mucho antes del
fin de la relación, porque,¿ cómo
terminar antes de que termine?. Si la mujer, enredada
en lo amoroso, la atracción, la lealtad,el
cariño,la esperanza de que la relación
mejore (con su esfuerzo) no la abandona rápidamente,
¿ es legítima su conducta? .La dama
que padece amor y deseo por un hombre- quien después
la golpea-, se convierte en sospechosa de padecer
amor y deseo por un hombre que "sabe" golpearla
pero eróticamente.
La sospecha insidiosa sobre masoquismo
ha cedido y dejado su lugar a los estudios provenientes
de la comparación entre secuestrados políticos
y mujeres golpeadas que explican el lazo afectivo
que no puede romperse a través de la hipótesis
del Síndrome de Estocolmo. Para que se desarrolle
dicho síndrome deben darse características
como que:
1) Se percibe a la persona que amenaza
de muerte a la otra con poder para hacerlo.
2) La otra persona no puede escapar
por que su vida depende de la persona que la amenaza.
3) La persona amenazada está
aislada de las demás de manera que su único
vínculo disponible es la persona que la amenaza; y
4) la persona amenazadora es percibida
como teniendo algún grado de bondad para con
el amenazado.
Cuando Stella está en el hospital,
"de parto", Stanley viola a a su cuñada.
Stella tiene que elegir: no puede creer a Blanche
y seguir viviendo con Stanley. Por lo tanto no cree
a Blanche. Al ser tratada como una delirante,- la
repetida historia de las mujeres violadas-, Blanche
rompe con la realidad. Stanley la hace internar por
loca, lo que en el mundo de Tennessee Williams, y
también en el nuestro, es uno de los peores
castigos para un humano.
Stanley no tiene remordimientos.
Para él la violación es una relación
sexual más. Williams retrata a un golpeador
típico que, como tal, privilegia el embarazo
para atacar a su mujer .La violación de Blanche
no es sólo una conducta abusiva contra Blanche
,sino también contra Stella quien se sabrá
suplantable en los deseos de su compañero y
resultará herida en su autoestima .Stella,
al hacerse cómplice de Stanley en el encierro
de Blanche, quedará, a su vez, confinada a
su puerperio y a su conyugalidad violenta - quebrados
todo los lazos con su origen. Stanley es su golpeador
que realiza con su hermana la amenaza formulada por
tantos a la legítima esposa: "mirá
que te hago una insania".
La violación y la reclusión
de su hermana ,los golpes recibidos, el propio aislamiento,
su percepción monopolizada por un único
estímulo (su hombre), se constituyen en realidad
aterrorizante .El arte de Williams es plantear la
vida de dos personas comunes,la historia sin tragedia.
Stanley y Stella, ni en los golpes, ni en la sexualidad,
son diferentes de los vecinos. Ellos son como otros.
Son otros.
Aunque los latinazgos están
abiertamente pasados de moda, cómo resistir
el decir que " violación" proviene
de la palabra latina violare , y ésta de vis
que significa "fuerza". Todo lector, y Ud.
y yo lo somos, sabe que la violación es una
relación sexual que utiliza la fuerza contra
la voluntad de la víctima . Y no se es inocente
cuando esta fuerza incluye rudeza y diferentes formas
de atemorización. No estamos pasados de moda
y esto no es una moda, esto no pasa, sucede es.
Drácula no ha pasado de moda
. Este vampiro permite crear muchas historias en las
que terroríficos poderes masculinos de "otro
mundo" se contraponen con conductas masculinas
y temores femeninos de "este mundo". Se
trata de una historia de intimidación entre
la era victoriana y el advenimiento de Lady Chatterley,
entre el fuerte y el débil , Drácula
& Cia y la violación de vírgenes,
retomada al infinito por el cine bajo innumerables
ropajes.
Bram Stoker escribió (1897)
lo que resultó un mito sobre el deseo y la
muerte: Drácula. Su historia de vampirismo
es una metáfora de la sexualidad desplazada
"hacia arriba", hacia la garganta. La cúspide
orgásmica se precipita, entonces, a través
de la sangre oralmente deseada en el reiterado ritual
del coito. Lucy es la ornamental virgen que trasciende
al cine , rodeada de cortejantes, a la búsqueda
de matrimonio. De sus tres enamorados desea a Arturo
y rechaza a los otros. Drácula, el vampiro,
ha comenzado a seducirla, pero ella sigue siendo virgen,
en el sentido ¿carnal? ,aún después
de su muerte. Lucy nada anhela ni sabe hasta que muere
y entonces se convierte en una cazadora sexual: que
busca sangre (sexo) y vida, y sólo se sacia
transitoriamente.
Mientras vivía y era humana,
su pureza la tornaba sospechosa a pesar de su virginidad.
La elección de un cortejante, a quien deseaba
sexualmente, inducía a pensar que no era totalmente
buena. Su relación con Drácula le permitía, en sugestión mesmérica, llegar al
éxtasis . Aquellos que trataban de salvar su
vida (sus cortejantes y el profesor Van Helsing, experto
en vampiros) reemplazaban su sangre. Cuando Arturo
le da la suya, ella afirma que están realmente
casados. Arturo cree que " la transfusión
de su sangre en las venas la ha convertido en su verdadera
novia". De esta manera Lucy ha sido sexualmente
de todos y de Drácula, que como parte del ritual
de conversión hizo que su víctima tomara
su sangre, transformándola en una eterna depredadora
(la antivirgen orgiástica).
Una vez decapitada, con una espada
en su corazón, ya no más un vampiro,
se ve nuevamente a Lucy con "su cara de dulzura
y pureza". La virginidad vuelve a ella y Arturo
dice :" me estremecía la mutilación
del cuerpo que amaba, pero el sentimiento no fue tan
fuerte como esperaba".(!)
Cuando la fuerza es un componente
erótico que ambos miembros de la pareja desean
en su relación sexual, lo reconocen así,
y lo disfrutan. En un film canadiense, relativamente
reciente, "La decadencia del Imperio Americano",
una de las protagonistas, al hablar de la relación
sexual que la une a su actual amante, esclarece su
situación con sus amigas diciéndoles: "No se confundan, yo no soy una mujer golpeada".
Las escenas del film mostraban a un joven recio, barba
de tres días, poco dado a la comunicación,
que conducía varonilmente un tractor. Retiraba
a la amada de las reuniones y en los momentos de intimidad
física le imponía atarle los brazos
a sendos cortinados mientras la poseía analmente
y ambos gemían de placer. Los protagonistas
y los espectadores nos encontrábamos frente
a relaciones sexuales consentidas con ingredientes
de agresión, totalmente relativizados en el
hecho de que eran libremente elegidos entre dos iguales.
Golpes, pupilas aterradas de las
féminas, ropas arrancadas que semimuestran
el cuerpo femenino, como fondo una música de
fondo de suspenso o de terror, son recursos a los
que recurren las escenas cinematográficas o
televisivas. Si bien pocas, existen representaciones
de la llamemos- intimidación "suave"
en las violaciones. En "Durmiendo con el enemigo",
en la segunda relación sexual del matrimonio
, la cámara sigue la belleza de Julia Roberts,
su largo pelo rojizo, su gesticular seductor y la
enmarca en amplios espacios. En un momento nos hace
palpar el minivestido rojo brillante que el "marido"
le coloca sobre la piel, para después poseerla-esta
vez, sobre la tradicional cama-.En secuencias anteriores
a la que nos referimos, él le ha pegado, la
ha intimidado, vigilado, acechado, lastimado ; ella
tiene ahora un callarse, una expresión distraída
de sexo en los ojos , que nos cuentan que se deja
hacer...porque le teme , mientras él consigue
su placer. Más adelante sabremos que ya entonces
ella urdía huir de la jaula de oro. Y también
otras historias nos harán saber que ellas planifican
largamente sus huidas. Pero si ellas no se van es
sospechoso y si se van después de planificar
también lo es.
Estamos más habituados a pensar
y ver imágenes- a través de los medios-
de las violaciones súbitas realizadas por desconocidos.
Aunque esta habitualidad no es representativa de la
realidad.
Fuente: Historias clínicas de pacientes
La consultante tiene treinta y tres
años,casada, madre de cuatro hijos. Se encontraba
en el interior de su vivienda, ubicada en una zona
residencial, cuando fue asaltada por una banda de
ladrones. Durante el curso del operativo el jefe de
la banda decide violarla. La joven empleada doméstica,
no es tomada en cuenta como posible rehén sexual
y es encerrada en la cocina. Palabras de la mujer
agredida:"...lo que me viene a la mente, un hombre
chiquitito, delgado, nariz recta, ojos negros, cabello
ondulado...de una manera despampanante se desabrocha
el pantalón; es lo que más me quedó
grabado, horror y asco. Lo que tengo en mente, es
una cosa muy chiquita, fea, asquerosa. Esa imagen
de él sacándose el pantalón,
como una brutalidad, como algo grotesco, me viene
constantemente a la mente. Por momentos yo le hablaba,
y él me decía que me callara, yo quería
que se fuera, estaban mis hijos llorando. Fue todo
en una pieza. Se supone que estaba drogado, alguien
fuera de sí, por la violencia y por la fuerza
a pesar de ser de contextura chiquita. Me hizo un
tajo, tenía los ojos sobresaltados. Me decía
"qué rubia tan linda sós, sós
preciosa, hermosa, siempre quise poseer a una rubia".
Tenía una forma burlona de decirlo. Yo estaba
dura como una tabla, mi mente estaba en los chicos.
¿ Por qué tenía yo que estar
aguantando a ese tipo, negro, asqueroso, inmundo?
.Esa es la rabia que me da. Aparte el tipo jactarse
burlarse de esa manera, de qué linda era yo...Buscaron
plata, oro, yo les decía que no tenía,
entonces él me dijo "bueno, entonces desnudate".
Y cuando yo decía algo el tipo me pegaba, me
acariciaba, me daba contra la pared. El era el que
ordenaba y mandaba; era el jefe de la banda. El estaba
con su revólver, pegándome, para mí
era una responsabilidad muy grande que terminaran
y se fueran. Me violó en el dormitorio de los
chicos. Es una escena que ya en ese momento quería
olvidar. La foto que tengo siempre en la mente, es
la imagen de él cuando se baja los pantalones,
la cara de él encima mío; la humillación
más grande es que su poderío lo mostraba
bajándose los pantalones. Mi marido me dice
que tratemos de superarlo y ayudarnos. Cada vez que
me saco la curita y me veo el labio me da horror.
Me siento muy dolida.Una parte tan importante que
es mi cara ¿por qué me la tuvo que estropear?
Por qué me la tenía que destrozar el
guacho, hijo de mil putas. Yo le dije a la policía
"yo lo llego a encontrar y lo mato".¡
No me van a decir a mí que me van a meter presa!.
No puede andar suelto un asesino en potencia como
es él. Amenaza a mis hijos, se mete en mi casa
y roba ¿y nadie lo encontró? ¿Nadie
hace nada? Si algún día me lo dan a
identificar yo lo reviento. Es una de las pocas cosas
que yo me podría dar para sacarme mi gran dolor.
No sé si se me dará la oportunidad de
que me lo pongan ellos para identificarlo, pero si
llego a hacerlo lo voy a morder. Y la cara se la voy
a escupir toda, no lo agrediré con nada, pero
por lo menos tengo decidido escupirle la jeta. Y eso
es poco para él porque merece que lo maten.
No tiene que haber diez años de cárcel:
tiene que haber la muerte. Porque el tipo no me mató
pero me hizo esto y yo tengo que seguir viviendo."
Si volvemos con nuestra reflexión
a las esposas golpeadas, que viven una situación
tan diferente a las de las mujeres agredidas por extraños,
es común para ellas, fingir aceptación
sexual como parte de sus estrategias para sobrevivir.
"No me iré sin mi hija",
es una de las historias de mujeres golpeadas que ha
llegado al público a través de una biografía
(editada en 1987 en EEUU y en 1989 en Argentina) y
del cine (en la pantalla con el mismo título
del libro protagonizada por Sally Field). Betty es
una norteamericana casada con un médico iraní,
padres de una niña en edad escolar. La familia
deja los EEUU para visitar Irán en las vacaciones.
Al llegar a Teherán, el Dr Mahmoody comunica
sorpresivamente a su mujer que se quedarán
a vivir para siempre en Irán. Lo que continúa
es el calvario de Betty, quien a través de
golpes, aislamiento afectivo-social y físico,
agresiones verbales, control de los movimientos, pérdida
absoluta de lo que conocía como sus costumbres,
creencias, libertades y derechos hasta el momento,
recibe su iniciación de mujer golpeada. Tras
un torturante período de shock- parálisis,
los mismos hechos la impulsan a trazar su plan para
escapar con su hija a los EEUU.
Transcribo el relato de lo que Betty
piensa y cómo siente las relaciones sexuales
en esas imprevistas circunstancias de su vida.
...después que Mathob estuvo
arropada y dormida, preparé la segunda fase
de mi plan.
Llamé a Moody al dormitorio y le acaricié
ligeramente el brazo.
-Te quiero mucho por habernos traído aquí-
le dije.
Me abrazó tiernamente buscando
mi anuencia. Hacía ya seis semanas... Apreté
mi pecho contra el suyo y levanté la cara para
que me besara.
Durante los minutos siguientes hice
todo lo posible para no verme obligada a vomitar,
pero en cierta forma conseguí transformarlo
en placer. ¡Lo odio! ¡Lo odio! me repetí
durante todo el terrible acto. Pero cuando terminó
susurré:
-Te amo.
¿Estará seguro el
lector que "te amo", al igual que "el
terrible acto", son los actos de sometimiento
en su camino hacia la libertad?
En esta forma de violación
matrimonial, llamada por mí "la delicada"
(hay otras más lesionantes físicamente),
la esposa negocia "dejarse" para mantener
las tensiones y las agresiones en el nivel en que
están y "hacer tiempo" para buscar
afectiva, intelectual y materialmente su escape.(Como
ya se ha dicho varias veces, ellas están pero
planean cómo escapar). Es una violación
porque es una relación sexual que la mujer
no desea y que acepta por temor.
Las mujeres "se dejan"
en el matrimonio, en un clima de temor, por diferentes
razones de superficie: a cambio de dinero para"
las compras" , para que se atenuar "mufas"
mayores o prohibiciones que vuelven irrespirable la
atmósfera del hogar (el vínculo está
abarcado en su totalidad por el miedo). Estas circunstancias
matrimoniales son abusivas (por el pánico y
la sin salida que vive la mujer) y difieren de los
"intercambios resignados", en que no median
amenazas explícitas o implícitas y ambas
partes acometen una sexualidad modesta sin mayor entusiasmo.
VIVIANA
Casada con el doctor tenía
espacios que "serían suyos y decorados".Al
entrar, el living con el sillón central color
crema y su mesita ratona adosada para los portaretratos
de la vida feliz.Todavía faltaban detalles
de decoración, pero ya las tres nenas arruinaban
la moquette¿ beige?. El recuerdo de ser la
hija de la cocinera, a quien en verano le permitían
usar la pileta de la quinta y en invierno la mesa
de la cocina para los deberes, estaba empalideciendo.
Ahora era ella la cocinera de la
familia ,como dicen en la T.V. A ella le gustaba serlo, pues,como decían en la t.v., tanto era " por
amor a la familia" como también "
un trabajo que debiera pagarse ". El problema
era con qué cocinar. Su marido dejaba dinero
para los víveres según su estado de
humor, y éste estaba asociado fundamentalmente
a la frecuencia de la vida sexual matrimonial. El
esperaba las señales. Si no las recibía
la tensión aumentaría. Lo sabía.
Viviana ya terminaba un curso de
psicología que daban en una instituto cerca
de su casa. Allí, un día, explicaron
lo de aquello de las mujeres golpeadas. Quedó
sorprendida. Ella no tenía moretones pero sí
le decían "estúpida", "puta"
o "frígida", le controlaban el dinero,
o la acosaban con celos .Volvió tarde del curso
aquella noche y aquella noche le pegaron. Tenía
miedo. Ahora sabía. Hay cosas que más
vale que a una no se las digan nunca...
Una vez más, había que resolver el
tema del supermercado. Faltaban artículos de
limpieza y no había con qué cocinar.
Sus escondrijos de latas habían tocado fondo.
Además la atmósfera ya era irrespirable.
Hasta las chicas habían perdido su espacio
de juego.
Esta noche - lo había decidido
- se perfumaría después del baño
y se pondría el camisón de satin...
En una dimensión tan grave
como la que se establece con golpes y/o armas , la
violación también se produce cuando
los maridos utilizan el grado de fuerza o de intimidación
necesaria para ser coercitivos con sus esposas (con
las modalidades en que esto se suele atribuir a extraños)
respecto al sexo.
En los grupos de autoayuda para mujeres
golpeadas, este es un tema, por lo doloroso, eludido.
Cuando puede ser encarado las mujeres cuentan que
les han pegado, roto la ropa, que han sido amenazadas
de muerte y luego violadas. Esto no les ocurre a todas
las mujeres golpeadas, sino a aquel porcentaje, que,
además sufre abuso sexual (estadísticas
en el próximo capítulo). Recuerdo especialmente
una mujer menuda en estado de pánico. Su marido,
un ejecutivo de edad mediana, la golpeaba contra las
paredes y artefactos de un pequeño baño,
luego le daba trompadas y finalmente la violaba.
Transcribo la historia de Irene,
tomada de la obra de Lenore Walker: "Terrifying
Love. Why Battered Women Kill and How Society Responds". ("Amor aterrorizante: Por qué las Mujeres
golpeadas Matan y Cómo La Sociedad Responde").
Divorciada recientemente, después
de 26 años de matrimonio y muy sola, Irene
conoció a Ken cuando él trabajaba en
un proyecto de construcción.
El tenía cerca de los 50, trabajaba en un
aserradero. Ella lo encontró atractivo.
Irene no estaba cómoda con
su status de no casada y estaba contenta de tener
nuevamente un hombre en su vida. Atribuía a
la adicción alcohólica de Ken, la ruptura
de su largo matrimonio. Se imaginaba también
que dejaría de tomar, cuando se casaran.
Ken se quejaba mucho de su ex-mujer.
Pero Irene sabía que ella era diferente, que
él no tendría de qué quejarse
con ella.
A ella la angustiaba que él le pegara a sus
hijos cuando éstos venían de visita.
Le preguntaba si era necesario pegarles
con correa. Le parecían muy chicos.
"Ocupate de lo tuyo",
le decía Ken.
Después la amenazó
a ella con esas correas, diciéndole que no
tenía derecho a interferir en la disciplina
de sus hijos.
Ella pensaba que tenía razón
y trató de complacerlo de todas formas a lo
largo de dos años y medio. Pero la conducta
violenta de Ken aumentaba. Nunca dejó de tomar
. Con el paso del tiempo, sus explosiones se hicieron
más frecuentes e impredecibles.
Aquel hombre, cuya encantadora presencia
había iluminado su vida, progresivamente había
convertido su existencia diaria en un infierno.
La peor parte era que hacer el amor
se había convertido en un ritual de tortura.
Como si él fuese otra persona sus gestos faciales
cambiaron tanto, que ya no se parecía al hombre
que ella había conocido.
La agarraba brutalmente; la tiraba
sobre la cama; la amenazaba con su revólver,al
que ponía a su costado para violarla, gritándole
obscenidades.
Una noche, se aproximó a
ella demandándole sexo, mientras la apuntaba
con el arma. Antes de que ella pudiera responder,
la tiró sobre la cama, la golpeó con
su cinturón y le gritó. Luego, puso
la punta del arma en su ano. Comenzó a describirle,
con dolorosos detalles, cómo la bala atravesaría
todo su cuerpo después de que él disparara.
Fue metiéndole más profundamente el
arma, mientras seguía hablando y comenzaba
a excitarse sexualmente.
Irene permanecía inmóvil,
segura de que moriría. El lo metía y
lo sacaba. Y ella pensaba que irremediablemente moriría. Pero
Ken no había terminado. Sacó el revólver
y le apuntó a su cabeza. Le ordenó arrodillarse.
Irene obedeció, segura de que moriría
en cualquier momento y deseando la paz que le traería
la muerte.
De repente, sintió un dolor
intensísimo. Estaba en shock, y tardó
en darse cuenta de que estaba violándola analmente.
Sintió que la destrozaba.
Le pidió a Dios, morir. Sintió más
miedo que nunca. Se desmayó.
Cuando volvió ligeramente
a la conciencia, escuchó que él le decía
cosas obscenas y que se introducía repetidamente
en ella, hasta que finalmente consiguió el
orgasmo.
El se puso de pie y fue hasta la otra habitación,
dejando el revólver sobre la mesa.
Irene permaneció acostada, sangrando sobre
las sábanas.
"Si te movés, bruja, te mato",
le dijo Ken.
Después de un rato, ella le pidió
permiso para tomar agua.
"Sí", le dijo él.
Ella se dirigió tambaleando
al baño, mientras perdía sangre.
Cuando volvió al dormitorio,
se dio cuenta de que el revólver estaba sobre
la mesa. En un impulso lo tomó y apuntó
hacia él.
Irene no recordó haber martillado
el arma. Tampoco se dio cuenta de que había
disparado.
Ken pudo llamar por teléfono
a la Policía para pedir ayuda. Sangrando profusamente
se arrastró hacia el exterior.
Irene pensó que él
buscaría otro revólver que ella sabía
que guardaba en su tractor. Y entonces le disparó
nuevamente.
Su siguiente recuerdo fue ver luces
en el camino, avanzando hacia su casa.
Ella estaba en estado de extrema
confusión; pensaba que algunos amigos vendrían
a visitarla y que no se encontraba en condiciones
de recibirlos.
Se sacó la ropa manchada
de sangre y también la alfombra. Cuando la
Policía llegó la encontró en
un charco de sangre que no paraba.
El Fiscal insistiría después,
en que la hemorragia era un intento de Irene de protegerse
del crimen.
La Policía pensaba diferente: Irene era del
pueblo, y Ken era un alcohólico de otra ciudad.
Ellos querían creer la versión de ella.
No obstante, fue acusada de homicidio en primer
grado.
Del juez del juicio, un político
buen mozo de la localidad, elegido para el cargo,
más por su nombre que por sus conocimientos,
se esperaba que tuviera prejuicios contra el abogado
defensor o contra cualquier presentación de
Testigos Expertos sobre el síndrome de la Mujer
Golpeada.
El abogado defensor y Lenore Walker,
hablaron por teléfono frecuentemente mientras
avanzaba el juicio.
Irene había recibido autorización
de la Corte para dejar la ciudad unos meses, y visitar
a su hija en Alaska. Allí se fortaleció
física y psíquicamente.
Tanto el abogado como Lenore Walker
creían que ella podría soportar la presión
del juicio y aún testificar sobre el abuso
sexual.
Durante los dos días que
había testimoniado en las oficinas de Lenore
Walker, había vomitado permanentemente. En
esta época se la veía muy fragil.
La principal preocupación
del abogado, era encontrar un jurado apropiado en
esa pequeña ciudad. ¿Sería el
abuso sexual demasiado horrible como para que lo creyeran?
¿Se preguntaría el jurado por qué
Irene no había dejado a Ken?¿ Se preguntarían
por qué ella se había enamorado de él
?¿ Se podría lograr que comprendieran?
"Sí" dijo Lenore Walker, "Se
consiguió antes y se conseguirá ahora".
Lenore Walker, tenía la creencia, producto
de su experiencia, de que los pequeños pueblos
del Oeste tenían mayores posibilidades de comprensión
y compasión hacia las mujeres golpeadas que
mataban, que la gente de las grandes ciudades.
Tal vez fuera la ética, inherente
a las ciudades más pequeñas, acerca
de que las mujeres no dejan fácilmente a los
hombres que aman, aún cuando su hombre las
lastime.
En el contexto de la lealtad ética,
si una mujer tiene que matar a su hombre para protegerse,
el homicidio parece más justificable.
También pensaba que la preocupación
por la supervivencia compartida creaba una comprensión
común: la compasión debe atemperar algunas
reglas para que se haga verdadera justicia.
El abogado seleccionó lo
mejor posible el jurado. Lenore Walker consideró
que tanto el abogado como Irene eran sus clientes,
y trató de contenerlos en las semanas que siguieron.
Lenore Walker también se preparó, leyendo
los materiales que Irene le envió. El abogado
la llamó para darle una noticia inesperada:
Irene se había casado en Alaska.
Lenore Walker: "Ah, no ¿cómo
pudo hacerlo antes del juicio?"
Irene: "Tuve que hacerlo. Era
un hombre muy bueno. Ahora voy a poder soportar el
juicio".
Ni el abogado ni Lenore Walker le
recordaron que ella enfrentaba una cadena perpetua
como sentencia por homicidio en primer grado. Los
hijos de Irene vinieron al pueblo para el juicio.
También su nuevo esposo, Juan. Era un hombre
bondadoso que mantenía la moral de todos en
alto.
Pero el abogado y Lenore Walker
estaban preocupados sobre cómo consideraría
el jurado a este nuevo matrimonio.
Irene y Juan le confesaron a Lenore
Walker que su matrimonio no se había consumado.
Juan dijo que hiciera lo que él hiciese, Irene
no llegaba a relajarse como para tener relaciones
sexuales. Juan tenía miedo de que esta situación
fuera irreversible, debido a la violación brutal
de Ken. Juan dijo que la quería y que estaba
comprometido con ella a pesar de este hecho. Ambos
pensaban si habría medidas terapéuticas
para aliviar el sufrimiento mental de Irene.
Lenore Walker dijo: "denle
tiempo", pensando que sería mejor enfrentar
primero el juicio y luego otros problemas.
El abogado pensó de otra
manera: "Pongámoslo a Juan como testigo.
El jurado verá que él es un buen hombre
y podrá atestiguar la imposibilidad de Irene
de tener relaciones sexuales, lo que apoyará
su versión de los hechos".
El juicio comenzó. La primera
esposa de Ken y sus hijos testimoniaron por la Fiscalía,
y los chicos dijeron: "mi padre sólo nos
pegaba cuando había necesidad de disciplinarnos",
a pesar de que otros testigos independientes habían
verificado el abuso que Ken ejercía sobre ellos.
Lenore Walker se preguntaba si se
podía correr el riesgo de dejar testimoniar
así a los chicos.¿ No comprendería
el fiscal el importante riesgo psicológico
qu implicaba para ellos, observar y experimentar violencia
en el hogar y luego ser estimulados a negarla?
La primera esposa de Ken dijo que
éste sólo la había golpeado cuando
ella se lo merecía. Caminaba con muletas, con
una herida en una pierna, de origen desconocido. Podía
ser que el jurado pensara que esa pérdida se
había originado en los golpes de Ken en el
pasado.
En vista de este testimonio, el
abogado defensor estimuló a Juan a comparecer
como testigo. Juan quería hacerlo ."si
piensa que ayudará a Irene, contará
la verdad". Irene protestaba porque no lo quería
presionar. El insistió en que se había
casado con ella conociendo sus problemas y que deseaba
ayudarla.
Su testimonio y el de Irene fueron
muy convincentes .Lenore Walker habló después.
Percibió que el jurado la seguía sensitivamente.
Cuando terminó , se retiró apresurada
porque tenía que viajar.
El veredicto fue no culpable. Lenore
Walker sabe que el matrimonio es feliz. Lo que prueba
de que, aún las mujeres más gravemente
brutalizadas, pueden rehacerse, cuando el golpeador
ya no está en sus vidas."
La situación de Irene, en
varios tristes sentidos, no es infrecuente. El abuso
sexual juega un rol protagónico en la vida
de las mujeres golpeadas que deciden matar y también
en las decisiones de separación. En una investigación
(EEUU) sobre mujeres que intentaron o lograron el
homicidio de sus abusadores, el 87% había sido
víctima de abuso sexual por parte de sus esposos.
Para muchísimos la sexualidad
forzada en el marimonio tiene poco que ver con lo
que se podría llamar la verdadera violación
, que debiera ser con un extraño... Sin embargo,
entre el 10 y el 14 % de mujeres casadas sufre violación
marital de acuerdo con las estadísticas de
EEUU, porcentaje más importante que las otras
formas de violación combinadas (por pandillas,
en citas con conocidos, ataques súbitos por
extraños). Y aunque también resulte
difícil de creer los violadores pertenecen
a todas las condiciones sociales.
El trauma que constituye la violación
depende de que el acto no es deseado, ya sea con un
extraño, amigo o marido.
Las mujeres aún no hemos
dicho todo lo necesario para que se sepa que, cuando
decidimos no tener contacto sexual con un hombre,
y ese hombre actúa contra nuestra voluntad
-aunque sea un marido- hay violación (así
de sencillo). La única posibilidad de violación
no es la coital sino todas aquellas conductas que
núcleen formas de apropiación erótica.
Sexualidad y sensualidas traspasan
los instantes del coito. Principalmente las mujeres
golpeadas sufren diversas situaciones de variable
sutileza, como aquella, de una hermosísima
mujer, Teresa, a quien el marido estimulaba en su
arreglo personal, la halagaba -en ocasiones- en privado
y en público; y otras veces podía formular
calmos comentarios, en un restaurant, por ejemplo, "¿Mozo,
le gusta?, parece una señora fina ¿no?, quién diría que es una puta! Teresa
en esos momentos quería morir. Era hermosa
¿o despreciable? Esta historia ocurría
bajo el sol y a la vista de muchos. En la sombra y
solabajo las sábanas Alicia vivió durante
años noches en las que se corría lo
más lejos posible de él en la cama,
pero él se acercaba y comenzaba a pasarle las
manos por los pezones, los pechos, el vientre, el
sexo. No buscaba el orgasmo de ella. Tampoco el de
él (una enfemedad le había coartado
su erección y orgasmo). Estas horas nocturnas
y las miserias agresivas de los días la "ensuciaban".
Los varones tampoco han dicho todo
lo necesario respecto de sus vínculos con las
mujeres: falta cubrir silencios con palabras, importantísimas
palabras a través de las cuales podamos saber
lo que ya saben, que la educación para la masculinidad
no la obtuvieron sólo a través de diferenciarse
de lo femenino sino también por su habilidad
para controlar a mujeres.
Los hombres que no son golpeadores
son buenos tipos, (Carlos Ullanovsky -en una nota elocuente
en Clarín proponía agruparlos en "El
Club de Hombres Acariciadores"). Pero aún
ellos, a partir de la educación recibida, no
les posible facilmente reconocer la necesidad de controlar
a las mujeres y no sentir, la vocación de definir
lo justo y lo injusto para ellas, de decirles cuándo
han ido demasiado lejos, decir lo que es sensual (etc), cómo deben ser las cosas, qué hay
que hacer y qué pensar . Porque cuando llegan
al trabajo o a la casa alguna voz femenina ofrece,
compadecida del esforzado día que comienza
o del que termina: "¿Doctor, Señor,
Querido, Don... le alcanzo un cafecito?". Como
el maestro Higgins de Wilde. En nuestra versión
porteña: Gregorio.
GREGORIO
Eran cinco hermanos varones. Le tocó nacer
en el medio. Tuvo la situación privilegios.
La madre, hogareña, miraba
mucha televisión, simpatizaba con los programas
que explicaban cómo educar mejor a los hijos
ya que ella vivía para sus hijos. Los que más
le gustaban eran los que tenían invitados psicoanalistas.
Al escucharlos aprendió muchos temas: los complejos,
las inhibiciones, los significados ocultos, palabras
en latín. Nunca olvidó un debate dedicado
a la relación fraterna, decidió que
era importante que Gregorio no se sintiera desplazado
por ser el hermano del medio y lo atendió especialmente.
El padre, en cambio, los igualaba
en el trato. Los cinco tuvieron excelentes colegios,
la casa cada vez más adornada, las infaltables
vacaciones. Cuando crecieron, las correspondientes
fiestas de casamiento y los departamentos. Excepto
para Gregorio que no se casó y quién,
de tanto en tanto, disentía con su padre acerca
de los negocios familiares.
¡Qué rápido
pasa la vida! hace un año y medio que murió
el padre. Gregorio no sintió esa muerte como
sus hermanos. El ama a su madre. Lleva su foto en
el portafolios.
La foto es en colores. La madre
aparece sonriente, vestida con estampados alegres,
sentada en un sillón.
Cuando Gregorio intimaba con mujeres
comenzaba a mostrar otras fotos de la madre: en Miami,
en las fiestas, en las vacaciones. No hacía
grandes comentarios, pero de su mirada se desprendía
cómo la quería.
La familia se unió más
con la muerte del padre, y actuaba como si éste
hubiera sido superfluo en un sentido difìcil
de descubrir .
Tantos hijos varones produjeron
incontables nietos. Vivían en casas importantes,
con grandes comedores y mesas gigantescas, alrededor
de las cuales se desparramaban con asiduidad. La madre
siempre en la cabecera.
Eran hombres organizados y exitosos.
Gregorio se sentía, no podía evitarlo,
un poco por encima de sus hermanos. No porque fuera
el más rico o el más buen mozo, tal
vez por el acentuado lazo con su madre.
Nadie celaba de la unión
. Para las nueras la madre era generosa y aquel hermano
una posesión más de la familia. Siempre
lo buscaban para presentarle alguna mujer. Y este
hecho lo convertía tanto en centro de interés
como los autos de modelos especiales, los éxitos
profesionales, las hermosas celebraciones.
Casi alentado por la familia, Gregorio
pulió ese aspecto de su vida. La suya era una
familia de perfeccionistas y él no era menos
que los otros. Por supuesto que era necesario tener
novia. No por no casarse hay que estar solo o convertirse
en un número impar. Desde los 25 hasta sus
actuales 50 , las fue cambiando cada cinco años:
lo cual constituye la modesta suma de 5 novias. Era
discreto con sus otras companías femeninas.
Básicamente amaba una vida tranquila y ordenada.
Su madre era su cómplice en las rupturas, pero
encontrar novias no era tarea sencilla. Aunque muchas
mujeres se interesaban por él, Gregorio tenía
gustos peculiares. Le fascinaban las curvilíneas
con aspecto Marilyn Monroe. Por lo tanto, ellas fueron
rubias y rellenitas.
El hecho de que entre sí
se parecieran le permitió, entre otros lujos,
encargar una hermosa pintura, que pendía sobre
su cama, de una mujer rubia desnuda, a la cual el
pintor había conseguido dotar de hermosos senos
y derriere en el mismo plano.
Transitar de una a otra no lo mortificó.
Desde que les proponía el noviazgo hasta el
fin, sabía cómo serían los pasos
a seguir para no intranquilizarlas e intranquilizarse. Los
fines de semana las invitaba al mar. Durante la semana
ya había explicado que le gustaba poco hablar
por teléfono y que su despacho le demandaba
mucho tiempo.
Esta forma de vivir resultó
ser sumamente productiva. Las horas se multiplicaban. Era
posible leer varios periódicos sin miedo a
las interrupciones, explicarle a la mucama los cuidados
que requerían los adornos que había
coleccionado en los viajes. También los muebles
y las comidas que ofrecía para la familia en
pleno requerían su atención.
Su madre solía verlo en la semana a través
de invitaciones a comer. Así las mujeres y
amores oficiales se sucedían sedadamente.
Hay que ser justos. No sólo
tenía la foto de su madre. A sus novias y amantes
las convencía para que posaran para él.
Las fotos se parecían entre sí. Podría
denominárselas tranquilas. Después de
hacer el amor, todas tenían esa expresión
pacífica, estaban un poco más quietas
y calladas (una delicia). Sólo tenía
que decirles brevemente que alzaran las rodillas,
entreabieran las piernas y sostuvieran el pelo rubio
en lo alto de la cabeza... Como todo lo que hacía,
las fotos resultaron espléndidas. No quería
que lo envidiaran por su cuota extra de sexualidad
y no las mostraba.
Hay que ser más justos aún.
Sus logros habían requerido esfuerzos y horas
de trabajo. Con el tiempo su dormitorio llegó
a ser un escenario perfecto: luces y música.
Debido a que las rubias decían casi las mismas
cosas, incorporó un par de televisores a la
habitación. Así conseguía más
variación: música, imágenes,
cuerpos que se le daban y él atendía
todo cuidadosamente.
Tenía varias líneas
telefónicas. Eran muchas las personas que solicitaban
su atención profesional. Así que por
las noches duplicaba las tareas del día: llamadas,
música, TV, hacer el amor sin repetirse según
con quien se estuviera. Pero no crean que Gregorio
se autoexigía, la suya había sido una
educación pensada y él vivía
con calma.
Su vida gimnástica había contribuído
a endurecer su cuerpo y a su equilibrio psíquico.
Ese día estaba un poco cansado,
pero de todas maneras decidió escuchar aquella
conferencia. El salón estaba colmado, el aire
acondicionado no era suficiente. En la mesa los oradores
se sucedían con cortesía pese a sus
diferencias ideológicas. El ambiente era de
comunicación entre el público. Y entonces
la vio. Ella también parecía cansada.
Ambos se recostaban contra la misma pared. El había
dejado su portafolios en el piso y por discreción
la observaba sin apuro, con sutileza. Tenía
el pelo negro y un cuerpo misterioso debajo de la
seda de primavera. Le gustaron sus manos, sus ojos,
su piel, sus movimientos. En un breve descanso conversaron.
El le mostró la foto en que su madre estaba
en el sillón. Esta mujer, como las otras, se
conmovió por su cariño a la madre. Hablaron
más y él le pidió su número
de teléfono. Se tomó unos días
antes de llamarla. Para pensarla, para recordarla,
para desearla más. La invitó y la sedujo.
El no fallaba. Trataba a las mujeres con dulzura y
les daba sus tiempos, tiempos que él los disfrutaba.
Y una noche la tuvo en su casa. Fue un poco más
rápido pero siguió sus rituales: la
bañó, la relajó, la amó,
la dejó dormida. Mientras ella dormía,
advirtió su error. De la mata de pelo negro
se habían desprendido algunos sobre sus blancas
sábanas.
Los pelos rubios siempre habían
pasado inadvertidos. Estos le molestaron. La tranquilidad
le exigió esta vez, a fin de conservar el equilibrio,
una renuncia ya. Aún no había jugado
todos sus juegos, ni siquiera las fotos, pero la armonía
y la limpieza pedían su lugar.
Una sugerencia "Desde El Rincón
De Las Hornallas": Pequeños Ejercicios
de Autoayuda
Para Hombres Que No Son Golpeadores y
Que No Quieren Ser Gregorio-Controladores:
1) Piense en el Principio De Las
Intenciones vs Los Efectos.
El valor moral de las acciones no
lo otorgan las intenciones sino el efecto de las acciones
en los otros.
2) Para cuestionarse este principio
es necesario enfrentar el primer incidente de abuso
con una mujer.
3) Luche acerca de si mentir o no
sobre las propias conductas abusivas y de control. Decida no mentir.
4) Haga un listado de abusos y de
efectos en las relaciones significativas que ha mantenido
con mujeres.
5) Corrobore durante cuatro semanas
su progreso con sinceridad y su capacidad de evaluar
intenciones y efectos. (Reconozco que es un infierno
negociar con el laberinto interno, ¡Animo!)
6) Renuncie a los privilegios que
otorga vivir en una cultura de silencio sobre el control
de las mujeres.
7) Ha logrado lo más importante
de lo que las revistas llaman la Nueva Masculinidad:
Felicitaciones.
La etnóloga mejicana Marcela
Lagarde nos cuenta que los nashuas, primitivos habitantes
de su país, punían la violación
con la muerte del violador. El castigo se aplicaba
también a los que por medio de "artes
mágicas" conseguían adormecer o
dominar la voluntad de las víctimas. En esta
estructura legal se reconocía tanto la fuerza
como las otras fuentes de poder diferentes de ésta.
La fuerza no es indispensable para que ocurra la violación:
la violencia intelectual y emocional pueden ser vividas
como demostración de fuerza física.
Podemos inferir que quienes poseen "artes mágicas"
ocupan un lugar de cierto privilegio en la sociedad
que los respalda como victimarios.
Los antiguos ya lo sabían.
El control de las mujeres puede obtenerse de diferentes
maneras: mágicas y no mágicas.
Los machos de nuestra especie son
capaces, por su estructura, de violar. Las hembras
les correspondemos con recíproca vulnerabilidad
estructural. Los hechos anatómicos posibilitan
por sí el contacto sexual forzado. En algún
momento los hombres descubrieron su capacidad para
violar y lo hicieron. Tal vez el origen de la primer
violación fue un rechazo femenino al acercamiento
sexual del varón. Las violaciones que siguieron
seguramente fueron premeditadas por nuestros congéneres
masculinos, y las realizaron- como otros emprendimientos
- en grupo de hombres, sabor que da la camaradería,
goce especial.
Las mujeres, más débiles
físicamente y con seguridad inferiores en la
jerarquía social en la que vivíamos
, no podíamos ayudarnos entre nosotras y recurrimos
a la protección de los hombres. Esta manera
de vincularnos podría ser el origen del acuerdo
matrimonial como parte del cual los hombres obtuvieron
el derecho a la posesión de los cuerpos femeninos
y quedaron comprometidos a defenderlos del ataque
de otros hombres. Aunque a veces, el lugar que un
hombre ocupaba en la sociedad de los otros hombres,
dejaba a "su" mujer vulnerable.
El "derecho de pernada",
que rigió durante la Edad Media en Europa,
consistía en el ejercicio, por parte de los
señores feudales, de la prioridad sexual respecto
de sus vasallos con la novia de éstos, durante
la noche nupcial.Este "derecho" equivalía
a un "derecho a violar". Los tratados de
historia, como los de muchos temas, así como
nuestro lenguaje cotidiano oscurecen el significado
y la frecuencia de las violaciones. El "derecho
de pernada" no era ni más ni menos que
una violación marcadamente ritualista con la
que el señor feudal recalcaba las diferencias
jerárquicas : sobre las mujeres y sobre los
súbditos varones.
La historia nos muestra que muchas
formas de la relación permanente y protectora
hombre-mujer se establecieron a partir del rapto de
la novia. Esta captura violenta podría ser
el inicio de un sistema de protección rudimentario
que luego se sofisticó y se convirtió
en una organización patriarcal, en la que los
varones se constituyeron en nuestros propietarios
y jefes y también en el de sus hijos.
Cuenta Gustav Schawab en Las Más
Bellas Leyendas de la Antigüedad Clásica
la historia de "Teseo raptor de mujeres".
La amistad con el joven héroe Piritoo despertó
en Teseo, solo y ya entrado en años, el deseo
de lanzarse a aventuras atrevidas y aún petulantes.
Hipodamia, la esposa de Piritoo, había muerto
a los pocos años de matrimonio y, puesto que
Teseo era viudo, ambos amigos resolvieron dedicarse
a raptar mujeres. A la sazón era todavía
muy joven Helena, la hija de Zeus y de Leda, destinada
a tan alta fama, y que por entonces crecía
en el palacio de su padre putativo Tindáreo,
en Esparta. Sin embargo, pasaba por ser ya la doncella
más hermosa de su tiempo y sus gracias comenzaban
a ser conocidas en toda Grecia. Viéronla Teseo
y Piritoo, hallándose en Esparta con motivo
de la mencionada expedición de rapiña,
cuando bailaba en un templo de Artemis, y ambos se
sintieron inflamados de amor por ella. En el colmo
de la insolencia, raptaron a la princesa en el mismo
templo y se la llevaron, de momento, a Tegea, en Arcadia,
donde echaron suertes sobre ella, prometiéndose
fraternalmente que el agraciado ayudaría al
otro a conquistar otra belleza. La suerte atribuyó
la presa a Teseo, el cual condujo a la doncella a
Afidnas, en el país ático, confiándola
a su madre Etra y poniéndola bajo la protección
de su amigo."
Impactan ciertas frases de la historia
como: "dedicarse a raptar mujeres" , "y
se la llevaron", "la suerte atribuyó
la presa"... Bien podrían pasar inadvertidas
en esta sociedad que cosifica el cuerpo de la mujer
y para la cual la violación, sólo reitera
la leyenda del rapto , el ejercicio del derecho de
posesión de la mujer.
Si algo de sorpresa y de rechazo
provocan en el lector es porque esta misma sociedad
nos ha enseñado también a entender la
violación como un atentado contra los acuerdos
que regulan las relaciones hombres- mujeres de la
propiedad vital y erótica que poseen determinados
hombres sobre determinadas mujeres (en el matrimonio,
por ejemplo.); la prohibición de poseer la
mujer de otro hombre y de hacerlo fuera de las instituciones
previstas para la posesión (el matrimonio y
la prostitución) ; el consentimiento mutuo
para compartir el erotismo.
Desde la expropiación del
cuerpo y la expropiación del erotismo de las
mujeres, la violación es comprendida entonces
como un atentado que un hombre realiza contra la propiedad
de otro hombre (su mujer).
Antes de la conquista normanda de
1066, la pena por violación era la muerte y
el desmembramiento, pero esta severidad se dirigía
exclusivamente a los hombres que violaban vírgenes
de alta sociedad, protegidas de un señor poderoso.
Cuando la posesión de tierras se transformó
en un derecho hereditario: "las tierras pasaban,
según inmemorial costumbre, de padres a hijos...
mantenidas, entre otras cosas, por el sistema de guerras
y matrimonios". Como a las mujeres les estaba
permitido heredar una propiedad (una cuestión
de necesidad en caso de que no hubira descendencia
masculina)," comerciar en matrimonios",
para utilizar la frase de G. Goulton, era una empresa
lucrativa para la nobleza, practicada de manera similar
a aquella en que "los hombres comercian hoy con
acciones e inverrsiones". Por obvias razones
económicas, una heredera de tierras no podía
casarse sin permiso de su señor feudal, bajo
pena de perder la fortuna heredada. No obstante, una
vez que habían tenido lugar las nupcias, su
santidad legal y eclesiástica no podía
discutirse, de modo que las costumbre de "robar
una heredera" por medio del rapto y el matrimonio
forzados, se transformó en rutinario método
de adquirir propiedades, utilizado por caballeros
aventurados y osados. Vale la pena recordar que a
partir de un edicto de Enrique VII, en el siglo XV,
se consideró como felonía el rapto de
una heredera."
Si antaño violar a una mujer
con posesiones convertía al violador en propietario
de la mujer y de sus posesiones, es interesante recordar
que las mujeres golpeadas que sufren control económico,
junto con el abuso emocional, físico y/o sexual,
cumplen los cuatro requisitos con los que se describe
a mujeres quienes se considera mujeres golpeadas.
Las mujeres golpeadas ven expropiada su fuerza de
trabajo y controlado su dinero.Al gunas denominan
a esta situación estafa emocional y económica.
Esta situación de control económico
incluye al hombre que amenaza a su esposa con dejarla
sin bienes, sin que pueda mantener, si ella, por ej.,
piensa divorciarse- a sus hijos ,o también
en los casos en los que hay presente tortura psicológica,
hacerla correr riesgos económicos y/o financieros.
Fuente: Historias Clínicas
de pacientes.
Una mujer de 30 años, madre de
dos hijos, casada con un empresario (con un considerable
patrimonio), consulta porque no puede soportar el
estricto control que su marido ejerce sobre ella (ni
los golpes ni diversas formas de abuso psicológico
están ausentes en la relación). Llega
a la entrevista acompañada por una amiga. Paga
la entrevista con dinero que substrae de la cuota
que su marido le pasa a su madre para vivir. Una anécdota
representativa : es pleno invierno,viste con un sweater
y pollera . Cuenta que hace mucho que no tiene un
abrigo y que su marido le dice que no lo necesita
porque vive en un piso con calefacción y siempre
tiene a su disposición un auto con chauffeur.
En una oportunidad ella decide, (no maneja dinero
en efectivo- como le ocurre a gran cantidad de mujeres
víctimas de abuso conyugal) tener un abrigo.
Se dirige a la sastrería donde le confeccionan
la ropa al esposo. Allí el sastre le informa
que efectivamente hay cortes de tela, propiedad del
cónyuge, como para poder realizar un abrigo.
Se hace tomar las medidas, pero antes de efectuar
el corte el sastre habla con el marido, para que lo
autorice a disponer de la tela, quien dice :"No".
La señora se queda sin el abrigo que por ese
camino imaginó llegar a poseer.
Entre las modalidades de abuso sexual
se cuenta la violación de la esposa delante
de otros. Esos otros pueden ser los hijos.
Fuente: Historias Clínicas. Grupos
de Mujeres Golpeadas.
No eras una estrella en el grupo.
Olías mal (en la Villa no había agua
corriente), te faltaban los dientes de adelante y
contaste que tu marido había estado preso por
abuso de menores y que te violó delante de
tus hijas y que tenías miedo de que abusara
sexualmente de ellas. Les dabas asco a tus compañeras,
no se sentían parecidas a vos .Hubo un día
en que rompiste la muralla: trajiste una hermosa poesía-
inspirada en Neruda-, se llamaba "Mujer Valiente"
y estaba dedicada a tus compañeras golpeadas
(Nunca supimos cómo eso se había dado,
nadie lo podía creer).
Elucubrábamos en el equipo,
con las abogadas , un delito que no se materializó
por falta de oportunidad. ¿Cómo podrías
volver a Uruguay en un barco, huyendo, con las tres
nenas?
Conseguiste emplearte en la verdulería
de la Villa y en tu primer día de trabajo la
asaltaron. Vos dijiste en la comisaría que los
podías identificar. Los ladrones lo supieron
y te amenazaron. Ya no era posible discernir quién
te mataría primero: ¿tu marido o ellos?.
Ojalá que estés mujer valiente, viva.
Con tanto ajetreado ejemplo de abusos
sexuales ud se preguntará ¿hasta dónde,
hasta qué, hasta cuándo, cómo? |
| |
Escala Abuso Sexual del hombre hacia su esposa o compañera
1. Asedia sexualmente a la mujer en momentos inoportunos.
2. Se burla de la sexualidad de la mujer.
3. La acusa de infidelidad.
4. Ignora o niega las necesidades y sentimientos sexuales de la mujer.
5. Critica su cuerpo y su manera de hacer el amor.
6. La toca de una manera no grata para ella: la fuerza a tocarlo o mirar lo que ella no desea.
7. Le retira todo momento de amor y cariño.
8. La llama alternativamente "puta" y frígida.
9. Demanda sexo constantemente.
10. La fuerza a desvestirse (a veces delante de los hijos).
11. Sale con otras mujeres.
12. Demanda el sexo con amenazas.
13. Violación matrimonial: fuerza a la mujer a hacer el amor con otros hombres.
14. Le complace el dolor de la mujer durante el acto sexual.
15. Demanda sexo después de haberla golpeado.
16. Introduce objetos o armas con propósito de producir dolor en la mujer.
17. Homicidio
|
|
|
| |
(Tomado
de un estudio hecho por Carol Richards y Fran Purdy,"
Contiumms of Violence" en 1979 en los EEUU)
La escala nos plantea posibilidades
de abuso sexual con la propia esposa. Con seguridad
aparecieron algunas especies que ud desconocía.
Querida amiga, a esta altura ud
puede estar asustándose de los peligros que
representan algunos hombres o el sometimiento a ellos.
No le digo que se, le digo que esté atenta. A
continuación numero algunas instrucciones que
le serán de utilidad para defenderse de atropellos;
pero ¡atención!, atropellos de los que
ud sería la única responsable. No se
asuste. Ud tiene el derecho. Más adelante,
hablaremos de aquellos en los cuales los responsables
son otros. Pero ahora, detengámonos en los
supuestos derechos tradicionales y en los legítimos.
Los vemos? |
| |
| Los Supuestos Tradicionales |
Sus Legítimos Derechos |
| 1. Es egoísta atender a las propias necesidades Usted tiene derecho a ocuparse primero de usted misma. |
Usted tiene derecho a ocuparse primero de usted misma. |
| 2. Es una vergüenza equivocarse, hay que tener una respuesta adecuada para cada caso. |
Usted tiene derecho a cometer errores. |
| 3. Si usted no puede convencer a otro de que sus sentimientos son razonables, entonces usted está equivocada o se está volviendo loca. |
Usted tiene el derecho de ser el juez definitivo de sus sentimientos y aceptarloscomo legítimos. |
| 4. Hay que respetar la opinión de los otros. Guarde para sí sus opiniones. Escuche y aprenda. |
Tiene derecho a tener sus propias opiniones y convicciones. |
| 5. Tiene que tratar de ser siempre lógica y coherente. |
Tiene derecho a cambiar de idea y decidir hacer algo distinto. |
| 6. Hay que ser flexible y adaptarse. Los demás tienen sus motivos y no es educado cuestionárselos |
Tiene derecho a protestar por lo que le parezca injusto o criticable. |
| 7. Nunca se debe interrumpir a los otros. Hacer preguntas evidencia estupidez |
Tiene derecho a interrumpir para pedir aclaraciones. |
| 8. Las cosas pueden empeorar. Hay que dejar que todo se "calme". |
Tiene derecho a pedir un cambio. |
| 9. No tome el valioso tiempo de los demás para que escuchen sus problemas. |
Tiene derecho a pedir ayuda y apoyo afectivo |
| 10. La gente no quiere oír que usted se siente mal. No diga nada. |
Tiene derecho a sentir y expresar dolor. |
| 11. Si los demás se toman el trabajo de darle un consejo: tómelo en cuenta. Debe ser bueno |
Tiene derecho a ignorar los consejos de los demás. |
| 12. Saber que usted hizo las cosas bien es su recompensa. A la gente no le gusta que los demás muestren sus éxitos. Las personas exitosas son envidiadas. Sea modesta cuando la feliciten. |
Tiene derecho a ser felicitada por su trabajo y sus éxitos. |
| 13. Siempre debe tratar de adaptarse a los demás. Si no lo hace no estarán para ayudarla cuando usted lo necesite. |
Tiene derecho a decir que no sola. |
| 14. No sea antisocial. La gente pensará que usted rechaza si éstos prefieran su companía. |
Tiene derecho a estar sola aunque elige estar sola. |
| 15. Siempre tiene que tener un buen motivo para lo que siente y hace. |
No necesita justificarse frente a otros. |
| 16. Si alguien tiene problemas usted debiera ayudarlo. |
Tiene derecho a no hacerse responsable de los problemas de los demás. |
| 17. Debiera ser sensitiva a los deseos y necesidades de los otros, aún cuando ellos no le digan lo que necesitan. |
Tiene derecho a no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás. |
| 18. Es una buena idea darle el gusto a los demás. |
Tiene derecho a elegir no estar siempre preocupada por lo que quieren los otros. |
| 19. Es una falta de educación no con testar. Si le preguntan conteste. |
Tiene derecho a elegir no contestar. |
|
| |
Hecha esta pausa (qué bueno es ejercer y tener este derecho!), ¿ Qué ocurre cuando la violación a las mujeres puede ser considerada un sistema de ataque a los hombres que son sus poseedores y puede integrar el conjunto de las conductas guerreras de unos hombres contra otros hombres?
Un ejemplo, en nuestra sociedad actual, de la violación utilizada como arma de guerra, está planteado en este artículo de 1994:
DENUNCIAN LA VIOLACION COMO ARMA TERRORRISTA.
Puerto Rico 10. El Nuevo Día. 10-7-94
NUEVA YORK- Las fuerzas militares y policiales de Haití y sus auxiliares civiles armados usan la violación de mujeres como instrumento de castigo e intimidación en su violenta campaña de represión contra los partidiarios del depuesto presidente Jean Bertrand Aristide segúnun nuevo informe.
En el informe titulado "La violación en Haití: arma de terror", las organizaciones norteamericanas "Human Rights Watch" y "Coalición Nacional para los Refugiados Haitianos" documentaron casi una docena de casos de violación, investiga durante una misión al país caribeño en febrero pasado.
Denunciaron a los líderes militares golpistas de Haití -que depusieron a Aristide hace casi 3 años-, por no condenar las violaciones, no investigar ni castigar a los culpables, todo ello en contra de las obligaciones internacionales de Haití.
Si bien no hay pruebas de que promuevan activamente la violación como arma de terror político, "presiden sobre una campaña de violaciones sistemáticas de los derechos humanos que incluye la violación", dijeron los dos grupos.
También acusaron al gobierno de Bill Clinton de restar importancia a las violaciones y lo criticaron por no tener en cuenta este tipo de persecución al estudiar las peticiones de asilo político de los miles de refugiados del éxodo haitiano.
En un mensaje al Departamento de Estado en abril de este año, la Embajada Norteamericana en Puerto Príncipe puso en duda la veracidad del "repentino y elevado número de supuestas violaciones... que coincidió con los intentos de activistas pro Aristide de hacer comparaciones entre Haití y Bosnia.
Los investigadores de la ONU y otros organismos han denunciado las violaciones masivas de mujeres y jóvenes musulmanas por los serbiobosnios en la guerra de Bosnia.
El escepticismo de Washington se ve socavado por los informes de la Misión de observadores de los derechos humanos de la ONU y OEA en Haití, que desde su regreso a Puerto Príncipe en enero pasado recabó pruebas de 66 violaciones de "carácter político".
Los hombres que no violarían por sí, lo hacen en conjunto, con otros compañeros agresivos. El asalto sexual grupal es una actividad grupal. Diversos autores sostienen que algunos hombres tienen un sentimiento de afiliación al "grupo masculino" a través de estas actividades. De acuerdo con las investigaciones la "mala mujer" que merece la violación es cualquier mujer que no sea la esposa o novia de uno de los hombres del grupo (en el caso de las guerras, la "selección" de víctimas puede hacerse con celeridad).
En la guerras, la violación del grupo de soldados, parece haber sido una actividad que ayudaba a sostener la cohesión grupal y los liderazgos. La aceptación intragrupal es importante para los miembros de un grupo. Los soldados no violaban mujeres por las que sustituían deseos homosexuales por otros hombres, violaban mujeres como una manera de relacionarse con otros hombres de relacionarse positivamente con sus compañeros de grupo.
Las situaciones descriptas de violaciones como armas de guerra, entre otras, son consideradas en las reuniones internacionales como la Declaración de Viena, de junio de 1993, en la que se redactó un documento formal que tuvo su origen en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos. Consiste en 139 párrafos de los cuales 13 se refieren específicamente a los derechos de la mujer y la niña. En su párrafo 28 expresa:
"La Conferencia Mundial de Derechos Humanos expresa su consternación ante las violaciones masivas de los derechos humanos, especialmente el genocidio, la limpieza "étnica" y la violación sistemática de mujeres en situaciones de guerra, lo que da lugar al éxodo en masa de refugiados y personas desplazadas. Condena firmemente estas prácticas odiosas y reitera su llamamiento para que se castigue a los autores de esos crímenes y se ponga fin inmediatamente a esas prácticas."
Si bien la violación es una situación traumática sus consecuencias suelen ser desconocidas. Las perturbaciones que pueden originarse en sus víctimas son difíciles de pronosticar por su diversidad.
Los efectos iniciales incluyen: miedo a las lesiones y a la muerte, ansiedad, depresión, bronca y hostilidad. La culpa y la verguenza son respuestas universales. Junto a estos sentimientos negativos coexiste la conciencia de haber dominado la situación, en términos de supervivencia, el que es verbalizado con palabras como: "Lo peor ya pasó,... estoy agradecida por estar viva".
Las víctimas de violencia sexual presentan más síntomas psiquiátricos que la no-víctimas; especialmente: depresión, ansiedad, somatización, trastornos obsesivo- compulsivos e ideación paranoica.
También experimentan una pérdida drástica de autonomía, que convierte al miedo en el sustituto de la precaución.
Necesitan un re-aprendizaje para volver a confiar en las personas;mejor dicho en los hombres. El proceso terapéutico de las víctimas de violación incluye el análisis de las creencias proporcionadas por la cultura que la víctima y su entorno poseen.
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Bibliografía
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