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  APRENDIENDO LA CULTURA DE LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER
Por Lic María Cristina Vila
 
  Abusos emocionales y económicos, golpes y violaciones a mujeres, maltratos. Acertó. Son estos los componentes más mostrados hoy desde las pantallas del cine y la T.V. Pero superaron sus límites y tienen mayor presencia en los medios gráficos y la literatura. Las estadísticas de que disponemos, confirman lo expresado, pero en un set sin vueltas, sin posibilidad de otro ensayo, la vida al descubierto, personas de carne y hueso. No lo olvide.
 
No existe ya relato que carezca de un capítulo "erótico"; no existe ya eroticidad sin violación. Elemento al parecer imprescindible, si de vender y consumir se trata. Pero ahora usted, lector, tiene frente a sí quizás un mal negocio: descubrir y entender algunas modalidades abusivas hacia la mujer y analizarlas. No es poca cosa. Puede ocurrir que al comprenderlas desde otra dimensión, tal vez, merme o inutilice su empleo como elemento de fantasía excitante.¿Es un riesgo? Puede también suceder, quizás, que espeje la propia vida de una manera que uno no quisiera. Sólo quizás. Pero existe.

Ya advertidos, luz...,amigo lector,...acción!: " Dormir con el enemigo" . Se impone una renuncia a lo que pensamos y sentimos, se impone una lectura que probablemente complicará la existencia, pero sin duda se añadirá un sesgo diferente en nuestra conversación, habrá un "look" sutil, actualizado, datos que se apuntan y se suman a esta nueva instancia del debatir... Por eso, por favor , luz... y acometamos , entonces , la empresa.

Quien alguna vez es, o ha sido, interlocutor de una mujer sobreviviente (golpeada, acosada, violada, sobreviviente de un incesto) no puede escapar de sentir un asombro angustiante , cierta impaciencia, la sensación de estar frente a un enigma, un laberinto, muchas emociones. Ocurre que estas mujeres casi siempre se culpan a sí mismas de lo que les ha ocurrido , disminuyen la importancia de los hechos que les han pasado , ahogan la bronca y su deseo de venganza hacia el atacante. Sistemáticamente quieren olvidar. Se sienten incapaces de luchar contra el agresor o de poner límites y , generalmente, no pueden o les es muy difícil denunciar a quien las ha agredido.

El incesto, la violación y los golpes no convierten a las mujeres en amazonas. Pero tampoco en seres que odian a los hombres. Si la mujer ha sido golpeada, sólo atina al intento de detener la agresión de su pareja en la ilusión de que no volverá a ocurrir; si ha sido víctima de una violación se culpa a sí misma por no haber sido suficientemente cuidadosa, por no haber sospechado; si ha sido víctima de incesto dice que más allá de todo ella sabe que su padre la quiere. Pocas de estas mujeres están enojadas con los hombres que las han victimizado. Pueden responsabilizarse a sí mismas, pueden sentirse avergonzadas, pero no acusan unánimemente a sus victimarios...

En "Un tranvía llamado deseo", Stanley Kowalsski es un animal sexual. El típico macho sin remordimientos. Cada uno de sus actos de exhibición de virilidad es ubicado por Tennesse Williams en el reino de la fuerza bruta inevitable, de un yo que funciona como parte de los apetitos corporales. El protagonista es un "Verdadero Hombre", seguro, competitivo, orgulloso, físicamente fuerte, sexualmente activo.

Habiendo sido golpeada por Stanleyl, su esposa Stella lo espera , lo desea y defiende frente a su hermana el aceptar los golpes. Blanche Du Bois quiere que se rebele: "Pero hay cosas que pasan entre un hombre y una mujer en la oscuridad, ese tipo de cosas que hacen que todo lo demás parezca sin importancia." El célebre relato de Williams logra, una descripción convincente de la mujer refinada, cuya sensibilidad y gustos no le significan nada en contraste con las noches de pasión que pasa con su esposo .Williams persistentemente parodia los refinamientos de las damas, sus pretensiones de civilización y cultura frente a la voracidad de sus apetitos sexuales. El tratamiento mordaz de los deseos sexuales femeninos podria inducir a la reflexión, no explicitada,: " le gustará... (que la golpeen)" .

Es difícil precisar los límites en los que los sentimientos de amor y deseo sexual de hombres y mujeres persisten: ¿hasta la rutina?, ¿hasta el desencanto?. Para muchas hasta los golpes. El END del romance, empujado por la violencia emocional, física y/o sexual, llega siempre. El "hasta" se termina. Hay un Aún impreciso, hay un umbral dudoso. Esos finales sin amor, sin deseo, sólo con hiel en el alma, no tienen Williams que los divulguen.

Los sentimientos femeninos parecieran no ser legítimos por sí mismos .A pesar de la divulgación y de la educación realizada po los sexólogos, es infrecuente, por ejemplo, que desde el imaginario social las mujeres privilegien su atracción sexual por un hombre frente a otras formas definitorias de su relación con él. Los personajes femeninos de Williams, por ejemplo, tienen algo de ridículo en sus elecciones de vida, ¿porque son elecciones sexuales de mujeres?

Para lograr un tipo de vínculo estable (el matrimonio) ni hombres ni mujeres privilegian la sexualidad, y menos las mujeres. Hasta el "encanto" tiene su lógica ("tea for two and two for tea, a boy for you and a girl for me", cantaba sensatamente Sinatra anunciando la continuación del romance en hogar ).

Cuando una mujer descubre (si hay que descubrirlo porque los mecanismos de negación impiden la percepción de lo doloroso en forma inmediata) que que es agredida en su vínculo de pareja , trata de renunciar a los sentimientos amorosos y de atracción física por ese hombre, pero no le es fácil mucho antes del fin de la relación, porque,¿ cómo terminar antes de que termine?. Si la mujer, enredada en lo amoroso, la atracción, la lealtad,el cariño,la esperanza de que la relación mejore (con su esfuerzo) no la abandona rápidamente, ¿ es legítima su conducta? .La dama que padece amor y deseo por un hombre- quien después la golpea-, se convierte en sospechosa de padecer amor y deseo por un hombre que "sabe" golpearla pero eróticamente.

La sospecha insidiosa sobre masoquismo ha cedido y dejado su lugar a los estudios provenientes de la comparación entre secuestrados políticos y mujeres golpeadas que explican el lazo afectivo que no puede romperse a través de la hipótesis del Síndrome de Estocolmo. Para que se desarrolle dicho síndrome deben darse características como que:

1) Se percibe a la persona que amenaza de muerte a la otra con poder para hacerlo.
2) La otra persona no puede escapar por que su vida depende de la persona que la amenaza.
3) La persona amenazada está aislada de las demás de manera que su único vínculo disponible es la persona que la amenaza; y
4) la persona amenazadora es percibida como teniendo algún grado de bondad para con el amenazado.

Cuando Stella está en el hospital, "de parto", Stanley viola a a su cuñada. Stella tiene que elegir: no puede creer a Blanche y seguir viviendo con Stanley. Por lo tanto no cree a Blanche. Al ser tratada como una delirante,- la repetida historia de las mujeres violadas-, Blanche rompe con la realidad. Stanley la hace internar por loca, lo que en el mundo de Tennessee Williams, y también en el nuestro, es uno de los peores castigos para un humano.

Stanley no tiene remordimientos. Para él la violación es una relación sexual más. Williams retrata a un golpeador típico que, como tal, privilegia el embarazo para atacar a su mujer .La violación de Blanche no es sólo una conducta abusiva contra Blanche ,sino también contra Stella quien se sabrá suplantable en los deseos de su compañero y resultará herida en su autoestima .Stella, al hacerse cómplice de Stanley en el encierro de Blanche, quedará, a su vez, confinada a su puerperio y a su conyugalidad violenta - quebrados todo los lazos con su origen. Stanley es su golpeador que realiza con su hermana la amenaza formulada por tantos a la legítima esposa: "mirá que te hago una insania".

La violación y la reclusión de su hermana ,los golpes recibidos, el propio aislamiento, su percepción monopolizada por un único estímulo (su hombre), se constituyen en realidad aterrorizante .El arte de Williams es plantear la vida de dos personas comunes,la historia sin tragedia. Stanley y Stella, ni en los golpes, ni en la sexualidad, son diferentes de los vecinos. Ellos son como otros. Son otros.

Aunque los latinazgos están abiertamente pasados de moda, cómo resistir el decir que " violación" proviene de la palabra latina violare , y ésta de vis que significa "fuerza". Todo lector, y Ud. y yo lo somos, sabe que la violación es una relación sexual que utiliza la fuerza contra la voluntad de la víctima . Y no se es inocente cuando esta fuerza incluye rudeza y diferentes formas de atemorización. No estamos pasados de moda y esto no es una moda, esto no pasa, sucede es.

Drácula no ha pasado de moda . Este vampiro permite crear muchas historias en las que terroríficos poderes masculinos de "otro mundo" se contraponen con conductas masculinas y temores femeninos de "este mundo". Se trata de una historia de intimidación entre la era victoriana y el advenimiento de Lady Chatterley, entre el fuerte y el débil , Drácula & Cia y la violación de vírgenes, retomada al infinito por el cine bajo innumerables ropajes.

Bram Stoker escribió (1897) lo que resultó un mito sobre el deseo y la muerte: Drácula. Su historia de vampirismo es una metáfora de la sexualidad desplazada "hacia arriba", hacia la garganta. La cúspide orgásmica se precipita, entonces, a través de la sangre oralmente deseada en el reiterado ritual del coito. Lucy es la ornamental virgen que trasciende al cine , rodeada de cortejantes, a la búsqueda de matrimonio. De sus tres enamorados desea a Arturo y rechaza a los otros. Drácula, el vampiro, ha comenzado a seducirla, pero ella sigue siendo virgen, en el sentido ¿carnal? ,aún después de su muerte. Lucy nada anhela ni sabe hasta que muere y entonces se convierte en una cazadora sexual: que busca sangre (sexo) y vida, y sólo se sacia transitoriamente.

Mientras vivía y era humana, su pureza la tornaba sospechosa a pesar de su virginidad. La elección de un cortejante, a quien deseaba sexualmente, inducía a pensar que no era totalmente buena. Su relación con Drácula le permitía, en sugestión mesmérica, llegar al éxtasis . Aquellos que trataban de salvar su vida (sus cortejantes y el profesor Van Helsing, experto en vampiros) reemplazaban su sangre. Cuando Arturo le da la suya, ella afirma que están realmente casados. Arturo cree que " la transfusión de su sangre en las venas la ha convertido en su verdadera novia". De esta manera Lucy ha sido sexualmente de todos y de Drácula, que como parte del ritual de conversión hizo que su víctima tomara su sangre, transformándola en una eterna depredadora (la antivirgen orgiástica).

Una vez decapitada, con una espada en su corazón, ya no más un vampiro, se ve nuevamente a Lucy con "su cara de dulzura y pureza". La virginidad vuelve a ella y Arturo dice :" me estremecía la mutilación del cuerpo que amaba, pero el sentimiento no fue tan fuerte como esperaba".(!)

Cuando la fuerza es un componente erótico que ambos miembros de la pareja desean en su relación sexual, lo reconocen así, y lo disfrutan. En un film canadiense, relativamente reciente, "La decadencia del Imperio Americano", una de las protagonistas, al hablar de la relación sexual que la une a su actual amante, esclarece su situación con sus amigas diciéndoles: "No se confundan, yo no soy una mujer golpeada". Las escenas del film mostraban a un joven recio, barba de tres días, poco dado a la comunicación, que conducía varonilmente un tractor. Retiraba a la amada de las reuniones y en los momentos de intimidad física le imponía atarle los brazos a sendos cortinados mientras la poseía analmente y ambos gemían de placer. Los protagonistas y los espectadores nos encontrábamos frente a relaciones sexuales consentidas con ingredientes de agresión, totalmente relativizados en el hecho de que eran libremente elegidos entre dos iguales.

Golpes, pupilas aterradas de las féminas, ropas arrancadas que semimuestran el cuerpo femenino, como fondo una música de fondo de suspenso o de terror, son recursos a los que recurren las escenas cinematográficas o televisivas. Si bien pocas, existen representaciones de la llamemos- intimidación "suave" en las violaciones. En "Durmiendo con el enemigo", en la segunda relación sexual del matrimonio , la cámara sigue la belleza de Julia Roberts, su largo pelo rojizo, su gesticular seductor y la enmarca en amplios espacios. En un momento nos hace palpar el minivestido rojo brillante que el "marido" le coloca sobre la piel, para después poseerla-esta vez, sobre la tradicional cama-.En secuencias anteriores a la que nos referimos, él le ha pegado, la ha intimidado, vigilado, acechado, lastimado ; ella tiene ahora un callarse, una expresión distraída de sexo en los ojos , que nos cuentan que se deja hacer...porque le teme , mientras él consigue su placer. Más adelante sabremos que ya entonces ella urdía huir de la jaula de oro. Y también otras historias nos harán saber que ellas planifican largamente sus huidas. Pero si ellas no se van es sospechoso y si se van después de planificar también lo es.

Estamos más habituados a pensar y ver imágenes- a través de los medios- de las violaciones súbitas realizadas por desconocidos. Aunque esta habitualidad no es representativa de la realidad.

Fuente: Historias clínicas de pacientes


La consultante tiene treinta y tres años,casada, madre de cuatro hijos. Se encontraba en el interior de su vivienda, ubicada en una zona residencial, cuando fue asaltada por una banda de ladrones. Durante el curso del operativo el jefe de la banda decide violarla. La joven empleada doméstica, no es tomada en cuenta como posible rehén sexual y es encerrada en la cocina. Palabras de la mujer agredida:"...lo que me viene a la mente, un hombre chiquitito, delgado, nariz recta, ojos negros, cabello ondulado...de una manera despampanante se desabrocha el pantalón; es lo que más me quedó grabado, horror y asco. Lo que tengo en mente, es una cosa muy chiquita, fea, asquerosa. Esa imagen de él sacándose el pantalón, como una brutalidad, como algo grotesco, me viene constantemente a la mente. Por momentos yo le hablaba, y él me decía que me callara, yo quería que se fuera, estaban mis hijos llorando. Fue todo en una pieza. Se supone que estaba drogado, alguien fuera de sí, por la violencia y por la fuerza a pesar de ser de contextura chiquita. Me hizo un tajo, tenía los ojos sobresaltados. Me decía "qué rubia tan linda sós, sós preciosa, hermosa, siempre quise poseer a una rubia". Tenía una forma burlona de decirlo. Yo estaba dura como una tabla, mi mente estaba en los chicos. ¿ Por qué tenía yo que estar aguantando a ese tipo, negro, asqueroso, inmundo? .Esa es la rabia que me da. Aparte el tipo jactarse burlarse de esa manera, de qué linda era yo...Buscaron plata, oro, yo les decía que no tenía, entonces él me dijo "bueno, entonces desnudate". Y cuando yo decía algo el tipo me pegaba, me acariciaba, me daba contra la pared. El era el que ordenaba y mandaba; era el jefe de la banda. El estaba con su revólver, pegándome, para mí era una responsabilidad muy grande que terminaran y se fueran. Me violó en el dormitorio de los chicos. Es una escena que ya en ese momento quería olvidar. La foto que tengo siempre en la mente, es la imagen de él cuando se baja los pantalones, la cara de él encima mío; la humillación más grande es que su poderío lo mostraba bajándose los pantalones. Mi marido me dice que tratemos de superarlo y ayudarnos. Cada vez que me saco la curita y me veo el labio me da horror. Me siento muy dolida.Una parte tan importante que es mi cara ¿por qué me la tuvo que estropear? Por qué me la tenía que destrozar el guacho, hijo de mil putas. Yo le dije a la policía "yo lo llego a encontrar y lo mato".¡ No me van a decir a mí que me van a meter presa!. No puede andar suelto un asesino en potencia como es él. Amenaza a mis hijos, se mete en mi casa y roba ¿y nadie lo encontró? ¿Nadie hace nada? Si algún día me lo dan a identificar yo lo reviento. Es una de las pocas cosas que yo me podría dar para sacarme mi gran dolor. No sé si se me dará la oportunidad de que me lo pongan ellos para identificarlo, pero si llego a hacerlo lo voy a morder. Y la cara se la voy a escupir toda, no lo agrediré con nada, pero por lo menos tengo decidido escupirle la jeta. Y eso es poco para él porque merece que lo maten. No tiene que haber diez años de cárcel: tiene que haber la muerte. Porque el tipo no me mató pero me hizo esto y yo tengo que seguir viviendo."

Si volvemos con nuestra reflexión a las esposas golpeadas, que viven una situación tan diferente a las de las mujeres agredidas por extraños, es común para ellas, fingir aceptación sexual como parte de sus estrategias para sobrevivir.

"No me iré sin mi hija", es una de las historias de mujeres golpeadas que ha llegado al público a través de una biografía (editada en 1987 en EEUU y en 1989 en Argentina) y del cine (en la pantalla con el mismo título del libro protagonizada por Sally Field). Betty es una norteamericana casada con un médico iraní, padres de una niña en edad escolar. La familia deja los EEUU para visitar Irán en las vacaciones. Al llegar a Teherán, el Dr Mahmoody comunica sorpresivamente a su mujer que se quedarán a vivir para siempre en Irán. Lo que continúa es el calvario de Betty, quien a través de golpes, aislamiento afectivo-social y físico, agresiones verbales, control de los movimientos, pérdida absoluta de lo que conocía como sus costumbres, creencias, libertades y derechos hasta el momento, recibe su iniciación de mujer golpeada. Tras un torturante período de shock- parálisis, los mismos hechos la impulsan a trazar su plan para escapar con su hija a los EEUU.


Transcribo el relato de lo que Betty piensa y cómo siente las relaciones sexuales en esas imprevistas circunstancias de su vida.

...después que Mathob estuvo arropada y dormida, preparé la segunda fase de mi plan.

Llamé a Moody al dormitorio y le acaricié ligeramente el brazo.

-Te quiero mucho por habernos traído aquí- le dije.

Me abrazó tiernamente buscando mi anuencia. Hacía ya seis semanas... Apreté mi pecho contra el suyo y levanté la cara para que me besara.

Durante los minutos siguientes hice todo lo posible para no verme obligada a vomitar, pero en cierta forma conseguí transformarlo en placer. ¡Lo odio! ¡Lo odio! me repetí durante todo el terrible acto. Pero cuando terminó susurré:

-Te amo.

¿Estará seguro el lector que "te amo", al igual que "el terrible acto", son los actos de sometimiento en su camino hacia la libertad?

En esta forma de violación matrimonial, llamada por mí "la delicada" (hay otras más lesionantes físicamente), la esposa negocia "dejarse" para mantener las tensiones y las agresiones en el nivel en que están y "hacer tiempo" para buscar afectiva, intelectual y materialmente su escape.(Como ya se ha dicho varias veces, ellas están pero planean cómo escapar). Es una violación porque es una relación sexual que la mujer no desea y que acepta por temor.

Las mujeres "se dejan" en el matrimonio, en un clima de temor, por diferentes razones de superficie: a cambio de dinero para" las compras" , para que se atenuar "mufas" mayores o prohibiciones que vuelven irrespirable la atmósfera del hogar (el vínculo está abarcado en su totalidad por el miedo). Estas circunstancias matrimoniales son abusivas (por el pánico y la sin salida que vive la mujer) y difieren de los "intercambios resignados", en que no median amenazas explícitas o implícitas y ambas partes acometen una sexualidad modesta sin mayor entusiasmo.



VIVIANA
Casada con el doctor tenía espacios que "serían suyos y decorados".Al entrar, el living con el sillón central color crema y su mesita ratona adosada para los portaretratos de la vida feliz.Todavía faltaban detalles de decoración, pero ya las tres nenas arruinaban la moquette¿ beige?. El recuerdo de ser la hija de la cocinera, a quien en verano le permitían usar la pileta de la quinta y en invierno la mesa de la cocina para los deberes, estaba empalideciendo.

Ahora era ella la cocinera de la familia ,como dicen en la T.V. A ella le gustaba serlo, pues,como decían en la t.v., tanto era " por amor a la familia" como también " un trabajo que debiera pagarse ". El problema era con qué cocinar. Su marido dejaba dinero para los víveres según su estado de humor, y éste estaba asociado fundamentalmente a la frecuencia de la vida sexual matrimonial. El esperaba las señales. Si no las recibía la tensión aumentaría. Lo sabía.

Viviana ya terminaba un curso de psicología que daban en una instituto cerca de su casa. Allí, un día, explicaron lo de aquello de las mujeres golpeadas. Quedó sorprendida. Ella no tenía moretones pero sí le decían "estúpida", "puta" o "frígida", le controlaban el dinero, o la acosaban con celos .Volvió tarde del curso aquella noche y aquella noche le pegaron. Tenía miedo. Ahora sabía. Hay cosas que más vale que a una no se las digan nunca...

Una vez más, había que resolver el tema del supermercado. Faltaban artículos de limpieza y no había con qué cocinar. Sus escondrijos de latas habían tocado fondo. Además la atmósfera ya era irrespirable. Hasta las chicas habían perdido su espacio de juego.

Esta noche - lo había decidido - se perfumaría después del baño y se pondría el camisón de satin...

En una dimensión tan grave como la que se establece con golpes y/o armas , la violación también se produce cuando los maridos utilizan el grado de fuerza o de intimidación necesaria para ser coercitivos con sus esposas (con las modalidades en que esto se suele atribuir a extraños) respecto al sexo.

En los grupos de autoayuda para mujeres golpeadas, este es un tema, por lo doloroso, eludido. Cuando puede ser encarado las mujeres cuentan que les han pegado, roto la ropa, que han sido amenazadas de muerte y luego violadas. Esto no les ocurre a todas las mujeres golpeadas, sino a aquel porcentaje, que, además sufre abuso sexual (estadísticas en el próximo capítulo). Recuerdo especialmente una mujer menuda en estado de pánico. Su marido, un ejecutivo de edad mediana, la golpeaba contra las paredes y artefactos de un pequeño baño, luego le daba trompadas y finalmente la violaba.



Transcribo la historia de Irene, tomada de la obra de Lenore Walker: "Terrifying Love. Why Battered Women Kill and How Society Responds". ("Amor aterrorizante: Por qué las Mujeres golpeadas Matan y Cómo La Sociedad Responde").

Divorciada recientemente, después de 26 años de matrimonio y muy sola, Irene conoció a Ken cuando él trabajaba en un proyecto de construcción.

El tenía cerca de los 50, trabajaba en un aserradero. Ella lo encontró atractivo.

Irene no estaba cómoda con su status de no casada y estaba contenta de tener nuevamente un hombre en su vida. Atribuía a la adicción alcohólica de Ken, la ruptura de su largo matrimonio. Se imaginaba también que dejaría de tomar, cuando se casaran.

Ken se quejaba mucho de su ex-mujer.

Pero Irene sabía que ella era diferente, que él no tendría de qué quejarse con ella.

A ella la angustiaba que él le pegara a sus hijos cuando éstos venían de visita.

Le preguntaba si era necesario pegarles con correa. Le parecían muy chicos.

"Ocupate de lo tuyo", le decía Ken.

Después la amenazó a ella con esas correas, diciéndole que no tenía derecho a interferir en la disciplina de sus hijos.

Ella pensaba que tenía razón y trató de complacerlo de todas formas a lo largo de dos años y medio. Pero la conducta violenta de Ken aumentaba. Nunca dejó de tomar . Con el paso del tiempo, sus explosiones se hicieron más frecuentes e impredecibles.

Aquel hombre, cuya encantadora presencia había iluminado su vida, progresivamente había convertido su existencia diaria en un infierno.

La peor parte era que hacer el amor se había convertido en un ritual de tortura. Como si él fuese otra persona sus gestos faciales cambiaron tanto, que ya no se parecía al hombre que ella había conocido.

La agarraba brutalmente; la tiraba sobre la cama; la amenazaba con su revólver,al que ponía a su costado para violarla, gritándole obscenidades.

Una noche, se aproximó a ella demandándole sexo, mientras la apuntaba con el arma. Antes de que ella pudiera responder, la tiró sobre la cama, la golpeó con su cinturón y le gritó. Luego, puso la punta del arma en su ano. Comenzó a describirle, con dolorosos detalles, cómo la bala atravesaría todo su cuerpo después de que él disparara. Fue metiéndole más profundamente el arma, mientras seguía hablando y comenzaba a excitarse sexualmente.

Irene permanecía inmóvil, segura de que moriría. El lo metía y lo sacaba. Y ella pensaba que irremediablemente moriría. Pero Ken no había terminado. Sacó el revólver y le apuntó a su cabeza. Le ordenó arrodillarse. Irene obedeció, segura de que moriría en cualquier momento y deseando la paz que le traería la muerte.

De repente, sintió un dolor intensísimo. Estaba en shock, y tardó en darse cuenta de que estaba violándola analmente. Sintió que la destrozaba.

Le pidió a Dios, morir. Sintió más miedo que nunca. Se desmayó.

Cuando volvió ligeramente a la conciencia, escuchó que él le decía cosas obscenas y que se introducía repetidamente en ella, hasta que finalmente consiguió el orgasmo.

El se puso de pie y fue hasta la otra habitación, dejando el revólver sobre la mesa.

Irene permaneció acostada, sangrando sobre las sábanas.

"Si te movés, bruja, te mato", le dijo Ken.

Después de un rato, ella le pidió permiso para tomar agua.

"Sí", le dijo él.

Ella se dirigió tambaleando al baño, mientras perdía sangre.

Cuando volvió al dormitorio, se dio cuenta de que el revólver estaba sobre la mesa. En un impulso lo tomó y apuntó hacia él.

Irene no recordó haber martillado el arma. Tampoco se dio cuenta de que había disparado.

Ken pudo llamar por teléfono a la Policía para pedir ayuda. Sangrando profusamente se arrastró hacia el exterior.

Irene pensó que él buscaría otro revólver que ella sabía que guardaba en su tractor. Y entonces le disparó nuevamente.

Su siguiente recuerdo fue ver luces en el camino, avanzando hacia su casa.

Ella estaba en estado de extrema confusión; pensaba que algunos amigos vendrían a visitarla y que no se encontraba en condiciones de recibirlos.

Se sacó la ropa manchada de sangre y también la alfombra. Cuando la Policía llegó la encontró en un charco de sangre que no paraba.

El Fiscal insistiría después, en que la hemorragia era un intento de Irene de protegerse del crimen.

La Policía pensaba diferente: Irene era del pueblo, y Ken era un alcohólico de otra ciudad. Ellos querían creer la versión de ella.

No obstante, fue acusada de homicidio en primer grado.

Del juez del juicio, un político buen mozo de la localidad, elegido para el cargo, más por su nombre que por sus conocimientos, se esperaba que tuviera prejuicios contra el abogado defensor o contra cualquier presentación de Testigos Expertos sobre el síndrome de la Mujer Golpeada.

El abogado defensor y Lenore Walker, hablaron por teléfono frecuentemente mientras avanzaba el juicio.

Irene había recibido autorización de la Corte para dejar la ciudad unos meses, y visitar a su hija en Alaska. Allí se fortaleció física y psíquicamente.

Tanto el abogado como Lenore Walker creían que ella podría soportar la presión del juicio y aún testificar sobre el abuso sexual.

Durante los dos días que había testimoniado en las oficinas de Lenore Walker, había vomitado permanentemente. En esta época se la veía muy fragil.

La principal preocupación del abogado, era encontrar un jurado apropiado en esa pequeña ciudad. ¿Sería el abuso sexual demasiado horrible como para que lo creyeran? ¿Se preguntaría el jurado por qué Irene no había dejado a Ken?¿ Se preguntarían por qué ella se había enamorado de él ?¿ Se podría lograr que comprendieran?

"Sí" dijo Lenore Walker, "Se consiguió antes y se conseguirá ahora".

Lenore Walker, tenía la creencia, producto de su experiencia, de que los pequeños pueblos del Oeste tenían mayores posibilidades de comprensión y compasión hacia las mujeres golpeadas que mataban, que la gente de las grandes ciudades.

Tal vez fuera la ética, inherente a las ciudades más pequeñas, acerca de que las mujeres no dejan fácilmente a los hombres que aman, aún cuando su hombre las lastime.

En el contexto de la lealtad ética, si una mujer tiene que matar a su hombre para protegerse, el homicidio parece más justificable.

También pensaba que la preocupación por la supervivencia compartida creaba una comprensión común: la compasión debe atemperar algunas reglas para que se haga verdadera justicia.

El abogado seleccionó lo mejor posible el jurado. Lenore Walker consideró que tanto el abogado como Irene eran sus clientes, y trató de contenerlos en las semanas que siguieron. Lenore Walker también se preparó, leyendo los materiales que Irene le envió. El abogado la llamó para darle una noticia inesperada: Irene se había casado en Alaska.

Lenore Walker: "Ah, no ¿cómo pudo hacerlo antes del juicio?"

Irene: "Tuve que hacerlo. Era un hombre muy bueno. Ahora voy a poder soportar el juicio".

Ni el abogado ni Lenore Walker le recordaron que ella enfrentaba una cadena perpetua como sentencia por homicidio en primer grado. Los hijos de Irene vinieron al pueblo para el juicio. También su nuevo esposo, Juan. Era un hombre bondadoso que mantenía la moral de todos en alto.

Pero el abogado y Lenore Walker estaban preocupados sobre cómo consideraría el jurado a este nuevo matrimonio.

Irene y Juan le confesaron a Lenore Walker que su matrimonio no se había consumado. Juan dijo que hiciera lo que él hiciese, Irene no llegaba a relajarse como para tener relaciones sexuales. Juan tenía miedo de que esta situación fuera irreversible, debido a la violación brutal de Ken. Juan dijo que la quería y que estaba comprometido con ella a pesar de este hecho. Ambos pensaban si habría medidas terapéuticas para aliviar el sufrimiento mental de Irene.

Lenore Walker dijo: "denle tiempo", pensando que sería mejor enfrentar primero el juicio y luego otros problemas.

El abogado pensó de otra manera: "Pongámoslo a Juan como testigo. El jurado verá que él es un buen hombre y podrá atestiguar la imposibilidad de Irene de tener relaciones sexuales, lo que apoyará su versión de los hechos".

El juicio comenzó. La primera esposa de Ken y sus hijos testimoniaron por la Fiscalía, y los chicos dijeron: "mi padre sólo nos pegaba cuando había necesidad de disciplinarnos", a pesar de que otros testigos independientes habían verificado el abuso que Ken ejercía sobre ellos.

Lenore Walker se preguntaba si se podía correr el riesgo de dejar testimoniar así a los chicos.¿ No comprendería el fiscal el importante riesgo psicológico qu implicaba para ellos, observar y experimentar violencia en el hogar y luego ser estimulados a negarla?

La primera esposa de Ken dijo que éste sólo la había golpeado cuando ella se lo merecía. Caminaba con muletas, con una herida en una pierna, de origen desconocido. Podía ser que el jurado pensara que esa pérdida se había originado en los golpes de Ken en el pasado.

En vista de este testimonio, el abogado defensor estimuló a Juan a comparecer como testigo. Juan quería hacerlo ."si piensa que ayudará a Irene, contará la verdad". Irene protestaba porque no lo quería presionar. El insistió en que se había casado con ella conociendo sus problemas y que deseaba ayudarla.

Su testimonio y el de Irene fueron muy convincentes .Lenore Walker habló después. Percibió que el jurado la seguía sensitivamente. Cuando terminó , se retiró apresurada porque tenía que viajar.

El veredicto fue no culpable. Lenore Walker sabe que el matrimonio es feliz. Lo que prueba de que, aún las mujeres más gravemente brutalizadas, pueden rehacerse, cuando el golpeador ya no está en sus vidas."

La situación de Irene, en varios tristes sentidos, no es infrecuente. El abuso sexual juega un rol protagónico en la vida de las mujeres golpeadas que deciden matar y también en las decisiones de separación. En una investigación (EEUU) sobre mujeres que intentaron o lograron el homicidio de sus abusadores, el 87% había sido víctima de abuso sexual por parte de sus esposos.

Para muchísimos la sexualidad forzada en el marimonio tiene poco que ver con lo que se podría llamar la verdadera violación , que debiera ser con un extraño... Sin embargo, entre el 10 y el 14 % de mujeres casadas sufre violación marital de acuerdo con las estadísticas de EEUU, porcentaje más importante que las otras formas de violación combinadas (por pandillas, en citas con conocidos, ataques súbitos por extraños). Y aunque también resulte difícil de creer los violadores pertenecen a todas las condiciones sociales.

El trauma que constituye la violación depende de que el acto no es deseado, ya sea con un extraño, amigo o marido.

Las mujeres aún no hemos dicho todo lo necesario para que se sepa que, cuando decidimos no tener contacto sexual con un hombre, y ese hombre actúa contra nuestra voluntad -aunque sea un marido- hay violación (así de sencillo). La única posibilidad de violación no es la coital sino todas aquellas conductas que núcleen formas de apropiación erótica.

Sexualidad y sensualidas traspasan los instantes del coito. Principalmente las mujeres golpeadas sufren diversas situaciones de variable sutileza, como aquella, de una hermosísima mujer, Teresa, a quien el marido estimulaba en su arreglo personal, la halagaba -en ocasiones- en privado y en público; y otras veces podía formular calmos comentarios, en un restaurant, por ejemplo, "¿Mozo, le gusta?, parece una señora fina ¿no?, quién diría que es una puta! Teresa en esos momentos quería morir. Era hermosa ¿o despreciable? Esta historia ocurría bajo el sol y a la vista de muchos. En la sombra y solabajo las sábanas Alicia vivió durante años noches en las que se corría lo más lejos posible de él en la cama, pero él se acercaba y comenzaba a pasarle las manos por los pezones, los pechos, el vientre, el sexo. No buscaba el orgasmo de ella. Tampoco el de él (una enfemedad le había coartado su erección y orgasmo). Estas horas nocturnas y las miserias agresivas de los días la "ensuciaban".

Los varones tampoco han dicho todo lo necesario respecto de sus vínculos con las mujeres: falta cubrir silencios con palabras, importantísimas palabras a través de las cuales podamos saber lo que ya saben, que la educación para la masculinidad no la obtuvieron sólo a través de diferenciarse de lo femenino sino también por su habilidad para controlar a mujeres.

Los hombres que no son golpeadores son buenos tipos, (Carlos Ullanovsky -en una nota elocuente en Clarín proponía agruparlos en "El Club de Hombres Acariciadores"). Pero aún ellos, a partir de la educación recibida, no les posible facilmente reconocer la necesidad de controlar a las mujeres y no sentir, la vocación de definir lo justo y lo injusto para ellas, de decirles cuándo han ido demasiado lejos, decir lo que es sensual (etc), cómo deben ser las cosas, qué hay que hacer y qué pensar . Porque cuando llegan al trabajo o a la casa alguna voz femenina ofrece, compadecida del esforzado día que comienza o del que termina: "¿Doctor, Señor, Querido, Don... le alcanzo un cafecito?". Como el maestro Higgins de Wilde. En nuestra versión porteña: Gregorio.



GREGORIO

Eran cinco hermanos varones. Le tocó nacer en el medio. Tuvo la situación privilegios.

La madre, hogareña, miraba mucha televisión, simpatizaba con los programas que explicaban cómo educar mejor a los hijos ya que ella vivía para sus hijos. Los que más le gustaban eran los que tenían invitados psicoanalistas. Al escucharlos aprendió muchos temas: los complejos, las inhibiciones, los significados ocultos, palabras en latín. Nunca olvidó un debate dedicado a la relación fraterna, decidió que era importante que Gregorio no se sintiera desplazado por ser el hermano del medio y lo atendió especialmente.

El padre, en cambio, los igualaba en el trato. Los cinco tuvieron excelentes colegios, la casa cada vez más adornada, las infaltables vacaciones. Cuando crecieron, las correspondientes fiestas de casamiento y los departamentos. Excepto para Gregorio que no se casó y quién, de tanto en tanto, disentía con su padre acerca de los negocios familiares.

¡Qué rápido pasa la vida! hace un año y medio que murió el padre. Gregorio no sintió esa muerte como sus hermanos. El ama a su madre. Lleva su foto en el portafolios.

La foto es en colores. La madre aparece sonriente, vestida con estampados alegres, sentada en un sillón.

Cuando Gregorio intimaba con mujeres comenzaba a mostrar otras fotos de la madre: en Miami, en las fiestas, en las vacaciones. No hacía grandes comentarios, pero de su mirada se desprendía cómo la quería.

La familia se unió más con la muerte del padre, y actuaba como si éste hubiera sido superfluo en un sentido difìcil de descubrir .

Tantos hijos varones produjeron incontables nietos. Vivían en casas importantes, con grandes comedores y mesas gigantescas, alrededor de las cuales se desparramaban con asiduidad. La madre siempre en la cabecera.

Eran hombres organizados y exitosos. Gregorio se sentía, no podía evitarlo, un poco por encima de sus hermanos. No porque fuera el más rico o el más buen mozo, tal vez por el acentuado lazo con su madre.

Nadie celaba de la unión . Para las nueras la madre era generosa y aquel hermano una posesión más de la familia. Siempre lo buscaban para presentarle alguna mujer. Y este hecho lo convertía tanto en centro de interés como los autos de modelos especiales, los éxitos profesionales, las hermosas celebraciones.

Casi alentado por la familia, Gregorio pulió ese aspecto de su vida. La suya era una familia de perfeccionistas y él no era menos que los otros. Por supuesto que era necesario tener novia. No por no casarse hay que estar solo o convertirse en un número impar. Desde los 25 hasta sus actuales 50 , las fue cambiando cada cinco años: lo cual constituye la modesta suma de 5 novias. Era discreto con sus otras companías femeninas. Básicamente amaba una vida tranquila y ordenada. Su madre era su cómplice en las rupturas, pero encontrar novias no era tarea sencilla. Aunque muchas mujeres se interesaban por él, Gregorio tenía gustos peculiares. Le fascinaban las curvilíneas con aspecto Marilyn Monroe. Por lo tanto, ellas fueron rubias y rellenitas.

El hecho de que entre sí se parecieran le permitió, entre otros lujos, encargar una hermosa pintura, que pendía sobre su cama, de una mujer rubia desnuda, a la cual el pintor había conseguido dotar de hermosos senos y derriere en el mismo plano.

Transitar de una a otra no lo mortificó. Desde que les proponía el noviazgo hasta el fin, sabía cómo serían los pasos a seguir para no intranquilizarlas e intranquilizarse. Los fines de semana las invitaba al mar. Durante la semana ya había explicado que le gustaba poco hablar por teléfono y que su despacho le demandaba mucho tiempo.

Esta forma de vivir resultó ser sumamente productiva. Las horas se multiplicaban. Era posible leer varios periódicos sin miedo a las interrupciones, explicarle a la mucama los cuidados que requerían los adornos que había coleccionado en los viajes. También los muebles y las comidas que ofrecía para la familia en pleno requerían su atención.

Su madre solía verlo en la semana a través de invitaciones a comer. Así las mujeres y amores oficiales se sucedían sedadamente.

Hay que ser justos. No sólo tenía la foto de su madre. A sus novias y amantes las convencía para que posaran para él. Las fotos se parecían entre sí. Podría denominárselas tranquilas. Después de hacer el amor, todas tenían esa expresión pacífica, estaban un poco más quietas y calladas (una delicia). Sólo tenía que decirles brevemente que alzaran las rodillas, entreabieran las piernas y sostuvieran el pelo rubio en lo alto de la cabeza... Como todo lo que hacía, las fotos resultaron espléndidas. No quería que lo envidiaran por su cuota extra de sexualidad y no las mostraba.

Hay que ser más justos aún. Sus logros habían requerido esfuerzos y horas de trabajo. Con el tiempo su dormitorio llegó a ser un escenario perfecto: luces y música. Debido a que las rubias decían casi las mismas cosas, incorporó un par de televisores a la habitación. Así conseguía más variación: música, imágenes, cuerpos que se le daban y él atendía todo cuidadosamente.

Tenía varias líneas telefónicas. Eran muchas las personas que solicitaban su atención profesional. Así que por las noches duplicaba las tareas del día: llamadas, música, TV, hacer el amor sin repetirse según con quien se estuviera. Pero no crean que Gregorio se autoexigía, la suya había sido una educación pensada y él vivía con calma.

Su vida gimnástica había contribuído a endurecer su cuerpo y a su equilibrio psíquico.

Ese día estaba un poco cansado, pero de todas maneras decidió escuchar aquella conferencia. El salón estaba colmado, el aire acondicionado no era suficiente. En la mesa los oradores se sucedían con cortesía pese a sus diferencias ideológicas. El ambiente era de comunicación entre el público. Y entonces la vio. Ella también parecía cansada. Ambos se recostaban contra la misma pared. El había dejado su portafolios en el piso y por discreción la observaba sin apuro, con sutileza. Tenía el pelo negro y un cuerpo misterioso debajo de la seda de primavera. Le gustaron sus manos, sus ojos, su piel, sus movimientos. En un breve descanso conversaron. El le mostró la foto en que su madre estaba en el sillón. Esta mujer, como las otras, se conmovió por su cariño a la madre. Hablaron más y él le pidió su número de teléfono. Se tomó unos días antes de llamarla. Para pensarla, para recordarla, para desearla más. La invitó y la sedujo. El no fallaba. Trataba a las mujeres con dulzura y les daba sus tiempos, tiempos que él los disfrutaba. Y una noche la tuvo en su casa. Fue un poco más rápido pero siguió sus rituales: la bañó, la relajó, la amó, la dejó dormida. Mientras ella dormía, advirtió su error. De la mata de pelo negro se habían desprendido algunos sobre sus blancas sábanas.

Los pelos rubios siempre habían pasado inadvertidos. Estos le molestaron. La tranquilidad le exigió esta vez, a fin de conservar el equilibrio, una renuncia ya. Aún no había jugado todos sus juegos, ni siquiera las fotos, pero la armonía y la limpieza pedían su lugar.

Una sugerencia "Desde El Rincón De Las Hornallas": Pequeños Ejercicios de Autoayuda
Para Hombres Que No Son Golpeadores y Que No Quieren Ser Gregorio-Controladores:


1) Piense en el Principio De Las Intenciones vs Los Efectos.

El valor moral de las acciones no lo otorgan las intenciones sino el efecto de las acciones en los otros.

2) Para cuestionarse este principio es necesario enfrentar el primer incidente de abuso con una mujer.

3) Luche acerca de si mentir o no sobre las propias conductas abusivas y de control. Decida no mentir.

4) Haga un listado de abusos y de efectos en las relaciones significativas que ha mantenido con mujeres.

5) Corrobore durante cuatro semanas su progreso con sinceridad y su capacidad de evaluar intenciones y efectos. (Reconozco que es un infierno negociar con el laberinto interno, ¡Animo!)

6) Renuncie a los privilegios que otorga vivir en una cultura de silencio sobre el control de las mujeres.

7) Ha logrado lo más importante de lo que las revistas llaman la Nueva Masculinidad: Felicitaciones.

La etnóloga mejicana Marcela Lagarde nos cuenta que los nashuas, primitivos habitantes de su país, punían la violación con la muerte del violador. El castigo se aplicaba también a los que por medio de "artes mágicas" conseguían adormecer o dominar la voluntad de las víctimas. En esta estructura legal se reconocía tanto la fuerza como las otras fuentes de poder diferentes de ésta. La fuerza no es indispensable para que ocurra la violación: la violencia intelectual y emocional pueden ser vividas como demostración de fuerza física. Podemos inferir que quienes poseen "artes mágicas" ocupan un lugar de cierto privilegio en la sociedad que los respalda como victimarios.

Los antiguos ya lo sabían. El control de las mujeres puede obtenerse de diferentes maneras: mágicas y no mágicas.

Los machos de nuestra especie son capaces, por su estructura, de violar. Las hembras les correspondemos con recíproca vulnerabilidad estructural. Los hechos anatómicos posibilitan por sí el contacto sexual forzado. En algún momento los hombres descubrieron su capacidad para violar y lo hicieron. Tal vez el origen de la primer violación fue un rechazo femenino al acercamiento sexual del varón. Las violaciones que siguieron seguramente fueron premeditadas por nuestros congéneres masculinos, y las realizaron- como otros emprendimientos - en grupo de hombres, sabor que da la camaradería, goce especial.

Las mujeres, más débiles físicamente y con seguridad inferiores en la jerarquía social en la que vivíamos , no podíamos ayudarnos entre nosotras y recurrimos a la protección de los hombres. Esta manera de vincularnos podría ser el origen del acuerdo matrimonial como parte del cual los hombres obtuvieron el derecho a la posesión de los cuerpos femeninos y quedaron comprometidos a defenderlos del ataque de otros hombres. Aunque a veces, el lugar que un hombre ocupaba en la sociedad de los otros hombres, dejaba a "su" mujer vulnerable.

El "derecho de pernada", que rigió durante la Edad Media en Europa, consistía en el ejercicio, por parte de los señores feudales, de la prioridad sexual respecto de sus vasallos con la novia de éstos, durante la noche nupcial.Este "derecho" equivalía a un "derecho a violar". Los tratados de historia, como los de muchos temas, así como nuestro lenguaje cotidiano oscurecen el significado y la frecuencia de las violaciones. El "derecho de pernada" no era ni más ni menos que una violación marcadamente ritualista con la que el señor feudal recalcaba las diferencias jerárquicas : sobre las mujeres y sobre los súbditos varones.

La historia nos muestra que muchas formas de la relación permanente y protectora hombre-mujer se establecieron a partir del rapto de la novia. Esta captura violenta podría ser el inicio de un sistema de protección rudimentario que luego se sofisticó y se convirtió en una organización patriarcal, en la que los varones se constituyeron en nuestros propietarios y jefes y también en el de sus hijos.

Cuenta Gustav Schawab en Las Más Bellas Leyendas de la Antigüedad Clásica la historia de "Teseo raptor de mujeres". La amistad con el joven héroe Piritoo despertó en Teseo, solo y ya entrado en años, el deseo de lanzarse a aventuras atrevidas y aún petulantes. Hipodamia, la esposa de Piritoo, había muerto a los pocos años de matrimonio y, puesto que Teseo era viudo, ambos amigos resolvieron dedicarse a raptar mujeres. A la sazón era todavía muy joven Helena, la hija de Zeus y de Leda, destinada a tan alta fama, y que por entonces crecía en el palacio de su padre putativo Tindáreo, en Esparta. Sin embargo, pasaba por ser ya la doncella más hermosa de su tiempo y sus gracias comenzaban a ser conocidas en toda Grecia. Viéronla Teseo y Piritoo, hallándose en Esparta con motivo de la mencionada expedición de rapiña, cuando bailaba en un templo de Artemis, y ambos se sintieron inflamados de amor por ella. En el colmo de la insolencia, raptaron a la princesa en el mismo templo y se la llevaron, de momento, a Tegea, en Arcadia, donde echaron suertes sobre ella, prometiéndose fraternalmente que el agraciado ayudaría al otro a conquistar otra belleza. La suerte atribuyó la presa a Teseo, el cual condujo a la doncella a Afidnas, en el país ático, confiándola a su madre Etra y poniéndola bajo la protección de su amigo."

Impactan ciertas frases de la historia como: "dedicarse a raptar mujeres" , "y se la llevaron", "la suerte atribuyó la presa"... Bien podrían pasar inadvertidas en esta sociedad que cosifica el cuerpo de la mujer y para la cual la violación, sólo reitera la leyenda del rapto , el ejercicio del derecho de posesión de la mujer.

Si algo de sorpresa y de rechazo provocan en el lector es porque esta misma sociedad nos ha enseñado también a entender la violación como un atentado contra los acuerdos que regulan las relaciones hombres- mujeres de la propiedad vital y erótica que poseen determinados hombres sobre determinadas mujeres (en el matrimonio, por ejemplo.); la prohibición de poseer la mujer de otro hombre y de hacerlo fuera de las instituciones previstas para la posesión (el matrimonio y la prostitución) ; el consentimiento mutuo para compartir el erotismo.

Desde la expropiación del cuerpo y la expropiación del erotismo de las mujeres, la violación es comprendida entonces como un atentado que un hombre realiza contra la propiedad de otro hombre (su mujer).

Antes de la conquista normanda de 1066, la pena por violación era la muerte y el desmembramiento, pero esta severidad se dirigía exclusivamente a los hombres que violaban vírgenes de alta sociedad, protegidas de un señor poderoso. Cuando la posesión de tierras se transformó en un derecho hereditario: "las tierras pasaban, según inmemorial costumbre, de padres a hijos... mantenidas, entre otras cosas, por el sistema de guerras y matrimonios". Como a las mujeres les estaba permitido heredar una propiedad (una cuestión de necesidad en caso de que no hubira descendencia masculina)," comerciar en matrimonios", para utilizar la frase de G. Goulton, era una empresa lucrativa para la nobleza, practicada de manera similar a aquella en que "los hombres comercian hoy con acciones e inverrsiones". Por obvias razones económicas, una heredera de tierras no podía casarse sin permiso de su señor feudal, bajo pena de perder la fortuna heredada. No obstante, una vez que habían tenido lugar las nupcias, su santidad legal y eclesiástica no podía discutirse, de modo que las costumbre de "robar una heredera" por medio del rapto y el matrimonio forzados, se transformó en rutinario método de adquirir propiedades, utilizado por caballeros aventurados y osados. Vale la pena recordar que a partir de un edicto de Enrique VII, en el siglo XV, se consideró como felonía el rapto de una heredera."

Si antaño violar a una mujer con posesiones convertía al violador en propietario de la mujer y de sus posesiones, es interesante recordar que las mujeres golpeadas que sufren control económico, junto con el abuso emocional, físico y/o sexual, cumplen los cuatro requisitos con los que se describe a mujeres quienes se considera mujeres golpeadas. Las mujeres golpeadas ven expropiada su fuerza de trabajo y controlado su dinero.Al gunas denominan a esta situación estafa emocional y económica. Esta situación de control económico incluye al hombre que amenaza a su esposa con dejarla sin bienes, sin que pueda mantener, si ella, por ej., piensa divorciarse- a sus hijos ,o también en los casos en los que hay presente tortura psicológica, hacerla correr riesgos económicos y/o financieros.

Fuente: Historias Clínicas de pacientes.



Una mujer de 30 años, madre de dos hijos, casada con un empresario (con un considerable patrimonio), consulta porque no puede soportar el estricto control que su marido ejerce sobre ella (ni los golpes ni diversas formas de abuso psicológico están ausentes en la relación). Llega a la entrevista acompañada por una amiga. Paga la entrevista con dinero que substrae de la cuota que su marido le pasa a su madre para vivir. Una anécdota representativa : es pleno invierno,viste con un sweater y pollera . Cuenta que hace mucho que no tiene un abrigo y que su marido le dice que no lo necesita porque vive en un piso con calefacción y siempre tiene a su disposición un auto con chauffeur. En una oportunidad ella decide, (no maneja dinero en efectivo- como le ocurre a gran cantidad de mujeres víctimas de abuso conyugal) tener un abrigo. Se dirige a la sastrería donde le confeccionan la ropa al esposo. Allí el sastre le informa que efectivamente hay cortes de tela, propiedad del cónyuge, como para poder realizar un abrigo. Se hace tomar las medidas, pero antes de efectuar el corte el sastre habla con el marido, para que lo autorice a disponer de la tela, quien dice :"No". La señora se queda sin el abrigo que por ese camino imaginó llegar a poseer.

Entre las modalidades de abuso sexual se cuenta la violación de la esposa delante de otros. Esos otros pueden ser los hijos.

Fuente: Historias Clínicas. Grupos de Mujeres Golpeadas.


No eras una estrella en el grupo. Olías mal (en la Villa no había agua corriente), te faltaban los dientes de adelante y contaste que tu marido había estado preso por abuso de menores y que te violó delante de tus hijas y que tenías miedo de que abusara sexualmente de ellas. Les dabas asco a tus compañeras, no se sentían parecidas a vos .Hubo un día en que rompiste la muralla: trajiste una hermosa poesía- inspirada en Neruda-, se llamaba "Mujer Valiente" y estaba dedicada a tus compañeras golpeadas (Nunca supimos cómo eso se había dado, nadie lo podía creer).

Elucubrábamos en el equipo, con las abogadas , un delito que no se materializó por falta de oportunidad. ¿Cómo podrías volver a Uruguay en un barco, huyendo, con las tres nenas?

Conseguiste emplearte en la verdulería de la Villa y en tu primer día de trabajo la asaltaron. Vos dijiste en la comisaría que los podías identificar. Los ladrones lo supieron y te amenazaron. Ya no era posible discernir quién te mataría primero: ¿tu marido o ellos?. Ojalá que estés mujer valiente, viva.

Con tanto ajetreado ejemplo de abusos sexuales ud se preguntará ¿hasta dónde, hasta qué, hasta cuándo, cómo?
 
Escala Abuso Sexual del hombre hacia su esposa o compañera

1.
Asedia sexualmente a la mujer en momentos inoportunos.
2. Se burla de la sexualidad de la mujer.
3. La acusa de infidelidad.
4. Ignora o niega las necesidades y sentimientos sexuales de la mujer.
5. Critica su cuerpo y su manera de hacer el amor.
6. La toca de una manera no grata para ella: la fuerza a tocarlo o mirar lo que ella no desea.
7. Le retira todo momento de amor y cariño.
8. La llama alternativamente "puta" y frígida.
9. Demanda sexo constantemente.
10. La fuerza a desvestirse (a veces delante de los hijos).
11. Sale con otras mujeres.
12. Demanda el sexo con amenazas.
13. Violación matrimonial: fuerza a la mujer a hacer el amor con otros hombres.
14. Le complace el dolor de la mujer durante el acto sexual.
15. Demanda sexo después de haberla golpeado.
16. Introduce objetos o armas con propósito de producir dolor en la mujer.
17. Homicidio

 
  (Tomado de un estudio hecho por Carol Richards y Fran Purdy," Contiumms of Violence" en 1979 en los EEUU)

La escala nos plantea posibilidades de abuso sexual con la propia esposa. Con seguridad aparecieron algunas especies que ud desconocía.

Querida amiga, a esta altura ud puede estar asustándose de los peligros que representan algunos hombres o el sometimiento a ellos. No le digo que se, le digo que esté atenta. A continuación numero algunas instrucciones que le serán de utilidad para defenderse de atropellos; pero ¡atención!, atropellos de los que ud sería la única responsable. No se asuste. Ud tiene el derecho. Más adelante, hablaremos de aquellos en los cuales los responsables son otros. Pero ahora, detengámonos en los supuestos derechos tradicionales y en los legítimos. Los vemos?
 
Los Supuestos Tradicionales Sus Legítimos Derechos
1. Es egoísta atender a las propias necesidades Usted tiene derecho a ocuparse primero de usted misma. Usted tiene derecho a ocuparse primero de usted misma.
2. Es una vergüenza equivocarse, hay que tener una respuesta adecuada para cada caso. Usted tiene derecho a cometer errores.
3. Si usted no puede convencer a otro de que sus sentimientos son razonables, entonces usted está equivocada o se está volviendo loca. Usted tiene el derecho de ser el juez definitivo de sus sentimientos y aceptarloscomo legítimos.
4. Hay que respetar la opinión de los otros. Guarde para sí sus opiniones. Escuche y aprenda. Tiene derecho a tener sus propias opiniones y convicciones.
5. Tiene que tratar de ser siempre lógica y coherente. Tiene derecho a cambiar de idea y decidir hacer algo distinto.
6. Hay que ser flexible y adaptarse. Los demás tienen sus motivos y no es educado cuestionárselos Tiene derecho a protestar por lo que le parezca injusto o criticable.
7. Nunca se debe interrumpir a los otros. Hacer preguntas evidencia estupidez Tiene derecho a interrumpir para pedir aclaraciones.
8. Las cosas pueden empeorar. Hay que dejar que todo se "calme". Tiene derecho a pedir un cambio.
9. No tome el valioso tiempo de los demás para que escuchen sus problemas. Tiene derecho a pedir ayuda y apoyo afectivo
10. La gente no quiere oír que usted se siente mal. No diga nada. Tiene derecho a sentir y expresar dolor.
11. Si los demás se toman el trabajo de darle un consejo: tómelo en cuenta. Debe ser bueno Tiene derecho a ignorar los consejos de los demás.
12. Saber que usted hizo las cosas bien es su recompensa. A la gente no le gusta que los demás muestren sus éxitos. Las personas exitosas son envidiadas. Sea modesta cuando la feliciten. Tiene derecho a ser felicitada por su trabajo y sus éxitos.
13. Siempre debe tratar de adaptarse a los demás. Si no lo hace no estarán para ayudarla cuando usted lo necesite. Tiene derecho a decir que no sola.
14. No sea antisocial. La gente pensará que usted rechaza si éstos prefieran su companía. Tiene derecho a estar sola aunque elige estar sola.
15. Siempre tiene que tener un buen motivo para lo que siente y hace. No necesita justificarse frente a otros.
16. Si alguien tiene problemas usted debiera ayudarlo. Tiene derecho a no hacerse responsable de los problemas de los demás.
17. Debiera ser sensitiva a los deseos y necesidades de los otros, aún cuando ellos no le digan lo que necesitan. Tiene derecho a no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás.
18. Es una buena idea darle el gusto a los demás. Tiene derecho a elegir no estar siempre preocupada por lo que quieren los otros.
19. Es una falta de educación no con testar. Si le preguntan conteste. Tiene derecho a elegir no contestar.
  Hecha esta pausa (qué bueno es ejercer y tener este derecho!), ¿ Qué ocurre cuando la violación a las mujeres puede ser considerada un sistema de ataque a los hombres que son sus poseedores y puede integrar el conjunto de las conductas guerreras de unos hombres contra otros hombres?

Un ejemplo, en nuestra sociedad actual, de la violación utilizada como arma de guerra, está planteado en este artículo de 1994:


DENUNCIAN LA VIOLACION COMO ARMA TERRORRISTA.
Puerto Rico 10. El Nuevo Día. 10-7-94


NUEVA YORK- Las fuerzas militares y policiales de Haití y sus auxiliares civiles armados usan la violación de mujeres como instrumento de castigo e intimidación en su violenta campaña de represión contra los partidiarios del depuesto presidente Jean Bertrand Aristide segúnun nuevo informe.

En el informe titulado "La violación en Haití: arma de terror", las organizaciones norteamericanas "Human Rights Watch" y "Coalición Nacional para los Refugiados Haitianos" documentaron casi una docena de casos de violación, investiga durante una misión al país caribeño en febrero pasado.

Denunciaron a los líderes militares golpistas de Haití -que depusieron a Aristide hace casi 3 años-, por no condenar las violaciones, no investigar ni castigar a los culpables, todo ello en contra de las obligaciones internacionales de Haití.

Si bien no hay pruebas de que promuevan activamente la violación como arma de terror político, "presiden sobre una campaña de violaciones sistemáticas de los derechos humanos que incluye la violación", dijeron los dos grupos.

También acusaron al gobierno de Bill Clinton de restar importancia a las violaciones y lo criticaron por no tener en cuenta este tipo de persecución al estudiar las peticiones de asilo político de los miles de refugiados del éxodo haitiano.

En un mensaje al Departamento de Estado en abril de este año, la Embajada Norteamericana en Puerto Príncipe puso en duda la veracidad del "repentino y elevado número de supuestas violaciones... que coincidió con los intentos de activistas pro Aristide de hacer comparaciones entre Haití y Bosnia.

Los investigadores de la ONU y otros organismos han denunciado las violaciones masivas de mujeres y jóvenes musulmanas por los serbiobosnios en la guerra de Bosnia.

El escepticismo de Washington se ve socavado por los informes de la Misión de observadores de los derechos humanos de la ONU y OEA en Haití, que desde su regreso a Puerto Príncipe en enero pasado recabó pruebas de 66 violaciones de "carácter político".

Los hombres que no violarían por sí, lo hacen en conjunto, con otros compañeros agresivos. El asalto sexual grupal es una actividad grupal. Diversos autores sostienen que algunos hombres tienen un sentimiento de afiliación al "grupo masculino" a través de estas actividades. De acuerdo con las investigaciones la "mala mujer" que merece la violación es cualquier mujer que no sea la esposa o novia de uno de los hombres del grupo (en el caso de las guerras, la "selección" de víctimas puede hacerse con celeridad).

En la guerras, la violación del grupo de soldados, parece haber sido una actividad que ayudaba a sostener la cohesión grupal y los liderazgos. La aceptación intragrupal es importante para los miembros de un grupo. Los soldados no violaban mujeres por las que sustituían deseos homosexuales por otros hombres, violaban mujeres como una manera de relacionarse con otros hombres de relacionarse positivamente con sus compañeros de grupo.

Las situaciones descriptas de violaciones como armas de guerra, entre otras, son consideradas en las reuniones internacionales como la Declaración de Viena, de junio de 1993, en la que se redactó un documento formal que tuvo su origen en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos. Consiste en 139 párrafos de los cuales 13 se refieren específicamente a los derechos de la mujer y la niña. En su párrafo 28 expresa:

"La Conferencia Mundial de Derechos Humanos expresa su consternación ante las violaciones masivas de los derechos humanos, especialmente el genocidio, la limpieza "étnica" y la violación sistemática de mujeres en situaciones de guerra, lo que da lugar al éxodo en masa de refugiados y personas desplazadas. Condena firmemente estas prácticas odiosas y reitera su llamamiento para que se castigue a los autores de esos crímenes y se ponga fin inmediatamente a esas prácticas."

Si bien la violación es una situación traumática sus consecuencias suelen ser desconocidas. Las perturbaciones que pueden originarse en sus víctimas son difíciles de pronosticar por su diversidad.

Los efectos iniciales incluyen: miedo a las lesiones y a la muerte, ansiedad, depresión, bronca y hostilidad. La culpa y la verguenza son respuestas universales. Junto a estos sentimientos negativos coexiste la conciencia de haber dominado la situación, en términos de supervivencia, el que es verbalizado con palabras como: "Lo peor ya pasó,... estoy agradecida por estar viva".

Las víctimas de violencia sexual presentan más síntomas psiquiátricos que la no-víctimas; especialmente: depresión, ansiedad, somatización, trastornos obsesivo- compulsivos e ideación paranoica.

También experimentan una pérdida drástica de autonomía, que convierte al miedo en el sustituto de la precaución.

Necesitan un re-aprendizaje para volver a confiar en las personas;mejor dicho en los hombres. El proceso terapéutico de las víctimas de violación incluye el análisis de las creencias proporcionadas por la cultura que la víctima y su entorno poseen.
 
  Bibliografía

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- Bettelheim, Bruno. Sobrevivir. Grijalbo. 1983

- Del Martin. Battered Wives. Pocket Books. Simon & Shuster. New York. 1983.

- Carlson, E. Bonnie. Causes and Maintenance of Domestic Violence . An Ecological Analysis. Social Service Review. ( December 1984) The University of Chicago.

- Vila María Cristina. Violencia Familiar: Mujeres Golpeadas. Opúsculos de Derecho Penal y Criminología. Ed. Marcos Lerner. Córdoba. 1987

- Vila María Cristina. Una Modalidad de la Violencia conyugal: Mujer Golpeada. Revista de Terapia Familiar. Año XI. N° 19. Nov 1988

SASH. Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. Año 17. Nº1. Abril 2004. Aprendiendo de la Cultura de la Violencia hacia la Mujer.

 
 
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